<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:googleplay="http://www.google.com/schemas/play-podcasts/1.0"><channel><title><![CDATA[FORTUM]]></title><description><![CDATA[Relatos del Universo Fortum.]]></description><link>https://www.universofortum.com</link><image><url>https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!wbOf!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc47ba8ba-8b05-464b-a804-4fb48d3c0d3b_1280x1280.png</url><title>FORTUM</title><link>https://www.universofortum.com</link></image><generator>Substack</generator><lastBuildDate>Wed, 05 Aug 2026 15:20:25 GMT</lastBuildDate><atom:link href="https://www.universofortum.com/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><copyright><![CDATA[Alberto M.G.]]></copyright><language><![CDATA[es]]></language><webMaster><![CDATA[alberto@universofortum.com]]></webMaster><itunes:owner><itunes:email><![CDATA[alberto@universofortum.com]]></itunes:email><itunes:name><![CDATA[Alberto M. G.]]></itunes:name></itunes:owner><itunes:author><![CDATA[Alberto M. G.]]></itunes:author><googleplay:owner><![CDATA[alberto@universofortum.com]]></googleplay:owner><googleplay:email><![CDATA[alberto@universofortum.com]]></googleplay:email><googleplay:author><![CDATA[Alberto M. G.]]></googleplay:author><itunes:block><![CDATA[Yes]]></itunes:block><item><title><![CDATA[La Odisea de Substack.]]></title><description><![CDATA[Vuelvo a casa.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/la-odisea-de-substack</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/la-odisea-de-substack</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Sat, 25 Jul 2026 06:05:27 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/4d746b78-6dfc-4810-904e-7bc2a09a1293_1376x768.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<h3>Esta es mi &#250;ltima carta desde aqu&#237;</h3><p>Substack ha sido un tramo precioso de mi viaje.</p><p>Aqu&#237; aprend&#237; a escribir cartas. Aqu&#237; muchos me le&#237;steis por primera vez. Aqu&#237; conoc&#237; a personas que probablemente no habr&#237;a conocido de ninguna otra forma.</p><p>Pero toda odisea termina de la misma manera: con un regreso.</p><p>Odiseo tard&#243; veinte a&#241;os en volver a &#205;taca y no regres&#243; siendo el mismo. Yo he tardado bastante menos, pero tambi&#233;n vuelvo cambiado. Y con algo muy claro: me gusta escribir, pero no por obligaci&#243;n, no para alimentar un algoritmo y tampoco por el mero hecho de acumular suscriptores que quiz&#225; nunca lleguen a leerme.</p><p>La raz&#243;n principal es sencilla: no me da la vida para todo.</p><p>Estoy completamente volcado en mi segunda novela y, entre escribirla y ganarme la vida, me queda el tiempo justo. Por eso he decidido concentrar mis esfuerzos en el lugar que m&#225;s me ha aportado durante este &#250;ltimo a&#241;o: YouTube. All&#237; continuar&#233; aprendiendo, compartiendo y ense&#241;ando todo lo que vaya descubriendo por el camino.</p><p>Y como, por suerte, tambi&#233;n me gusta hablar bastante, este viaje todav&#237;a tiene muchas historias por delante.</p><p>Seguir&#233; hablando en YouTube y volver&#233; a escribir en mi propia web, mi nueva casa, cuando el cuerpo me lo pida. Sin algoritmos cant&#225;ndome al o&#237;do. Sin sentir que debo publicar por publicar.</p><p>Vamos, que simplemente cambio de puerto.</p><p>La decisi&#243;n termin&#243; de asentarse esta semana, cuando una <em>note</em> absurda me trajo m&#225;s suscriptores que cualquiera de las veintid&#243;s cartas que he publicado aqu&#237;.</p><p>Y eso me hizo pensar.</p><p>Substack se ha convertido, al menos para m&#237;, en otra secci&#243;n de ese enorme circo llamado atenci&#243;n. Para que alguien descubra tus textos, parece que primero tienes que publicar constantemente peque&#241;as notas, casi como si fueran historias de Instagram.</p><p>Y yo ya hago eso en Instagram.</p><p>Cuando escribo, escribo para ser le&#237;do. Para detenerme, desarrollar una idea y compartir algo que merezca vuestro tiempo. No quiero convertirlo en otra carrera por aparecer, sumar y desaparecer al d&#237;a siguiente.</p><p>Por eso me bajo de este barco.</p><p>Pronto, estas cartas renacer&#225;n en mi propia <a href="https://www.albertomges.com/">web</a>. Y, hasta entonces, continuaremos el viaje en <a href="https://www.youtube.com/@albertomges">YouTube</a>.</p><p>Os llevo a todos conmigo en la maleta.</p><p>Gracias por haber remado un rato a mi lado.</p><p>Nos vemos en &#205;taca.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Una conversación con Dios.]]></title><description><![CDATA[No todos los tesoros son de oro y plata.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/una-conversacion-con-dios</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/una-conversacion-con-dios</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Sat, 18 Jul 2026 06:00:13 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!867v!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2911854-429f-4494-bf76-99bb7bc59668_1376x768.webp" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<div class="native-audio-embed" data-component-name="AudioPlaceholder" data-attrs="{&quot;label&quot;:null,&quot;mediaUploadId&quot;:&quot;f03ed81c-3c85-45c0-b2f1-ece9f7c5e791&quot;,&quot;duration&quot;:382.79837,&quot;downloadable&quot;:false,&quot;isEditorNode&quot;:true}"></div><p>El aire sab&#237;a a sal y hablaba el mismo idioma que yo. La arena a&#250;n estaba h&#250;meda, se met&#237;a entre los dedos de los pies y te entregaba todo aquello que cualquier hombre pudiera desear. Cada paso era una oportunidad, era como un trago de vino en aquella &#233;poca gris. Mis ojos permanec&#237;an cerrados, pero pod&#237;a verlo todo. El viento y las olas me guiaban.</p><p>Anduve un buen rato, sin saber a d&#243;nde. No hac&#237;a falta. Ya no.</p><p>El tiempo pas&#243;. La historia...</p><p>Navegu&#233; por todo el mundo. Cartografi&#233; todos los mapas que hoy existen y se utilizan, cada isla, cada regi&#243;n. Y llegu&#233; m&#225;s all&#225; del borde de todos ellos, donde el mar habla y las estrellas se apagan. Volv&#237;. Pero no entero.</p><p>Conoc&#237; a millones de personas que me adoraron y a otros millones que intentaron matarme. Serv&#237; al Imperio durante a&#241;os y tambi&#233;n lider&#233; su derrocamiento, poniendo fin a una era y liberando al mundo de la opresi&#243;n.</p><p>Fui el hombre m&#225;s rico y poderoso que jam&#225;s ha existido en la historia conocida; m&#225;s que el emperador, m&#225;s que los dioses. Tambi&#233;n fui el m&#225;s pobre diablo.</p><p>Mi flota fue la m&#225;s grande jam&#225;s vista, una marea de madera y lona que eclipsaba el mar. Hoy la estudian en los colegios que mi riqueza financi&#243; por todo el mundo. Todos los ni&#241;os so&#241;aban con ser marineros en mis nav&#237;os, aun sabiendo que uno de cada dos no sobreviv&#237;a m&#225;s de tres traves&#237;as.</p><p>El mar me hundi&#243; siete veces y las siete me escupi&#243; a la orilla. A&#250;n no s&#233; si me protege o me odia.</p><p>Muchos intentaron acabar con el Kraken; yo lo dom&#233; con una sola palabra. Todas las criaturas extra&#241;as de este mundo se arrodillaban en mi presencia, incluidas las sirenas. Atraves&#233; la Tormenta Eterna, esa que se traga la luz: entr&#233; con una flota y sal&#237; solo, con el pelo blanco y una palabra nueva que jam&#225;s he repetido.</p><p>Las tentaciones que pueden destruir a un hombre, yo las borr&#233; de este mundo. Encontr&#233; la fuente que promete la vida eterna y la sell&#233; sin beber. La eternidad es el &#250;nico tesoro que arruina a quien lo posee.</p><p>He visto ciudades arder; la mayor&#237;a las incendi&#233; yo. He construido hospitales y colegios, y tambi&#233;n he matado a m&#233;dicos y ni&#241;os. Vaci&#233; los mercados de esclavos de tres continentes: los libertadores me llaman santo; los mercaderes, demonio. Ambos tienen raz&#243;n. Mat&#233; a no s&#233; cu&#225;ntos miles de enemigos, y perd&#237; a muchos m&#225;s amigos.</p><p>Di una oportunidad a cada hombre que se alist&#243; en mi tripulaci&#243;n y enterr&#233; a cada uno de ellos. A todos los obligu&#233; a aprender a leer y escribir; me maldijeron por ello en todos los puertos. Hoy, sus cartas son lo &#250;nico que queda de ellos.</p><p>Vi morir a un dios y guard&#233; su &#250;ltimo aliento en una botella. La cambi&#233; por dormir en una posada.</p><p>Me conocen por innumerables nombres, en el cielo, en la tierra y en el mar. Aunque ninguno me representa hoy.</p><p>Me enamor&#233; dos veces y me cas&#233; otras dos. Con la mujer m&#225;s hermosa y noble que jam&#225;s hab&#237;a conocido, a la que asesinaron sin piedad por culpa de mi reputaci&#243;n. Y con la reina m&#225;s influyente del mundo, una mujer generosa y honesta a la que acab&#233; asesinando por traicionar mis ideales. Tuve un hijo, al que asesinaron la misma noche, y una hija con la reina, que naufrag&#243; mientras hu&#237;amos y a la que no volv&#237; a ver.</p><p>A&#241;os despu&#233;s encontr&#233; al hombre que asesin&#243; a mi primera mujer y mi hijo. Lo tuve de rodillas y lo dej&#233; vivir. Es la &#250;nica muerte que no cargo, y la que m&#225;s pesa.</p><p>Una noche silb&#233; una melod&#237;a inventada para dormir a mi hija. Hoy la cantan las madres de todos los reinos, sin saber que habla de ella.</p><p>Nunca conoc&#237; a mi padre, y quien lo conoci&#243; muri&#243; antes que &#233;l y enterr&#243; su historia.</p><p>Mi hermano mayor, mi alma gemela en esta y en todas las vidas que recuerdo, mi referente, mi br&#250;jula, el hombre del que m&#225;s he aprendido, la &#250;nica persona que jam&#225;s me traicion&#243;. Me acompa&#241;&#243; y apoy&#243; en cada decisi&#243;n de este largo viaje, me ayud&#243; a construir los cimientos de mi ser. Un hombre tan honrado como sencillo y tan inteligente como humilde, fue y es sin duda la m&#225;s grande de mis cicatrices. Mucho antes de que yo fuera aquel hombre poderoso, nuestra hermanastra &#8212;una reina de enorme poder e influencia, que ni siquiera sab&#237;a a&#250;n que lo era de nosotros&#8212; orden&#243; nuestra ejecuci&#243;n p&#250;blica por traici&#243;n a la corona: un duelo a muerte donde solo uno de los dos pod&#237;a sobrevivir. Y aunque los dos quer&#237;amos que venciera el otro, &#233;l fue mucho m&#225;s valiente que yo y se quit&#243; la vida utilizando mi espada. Muri&#243; en mis brazos y es sin duda la &#250;nica condena que cargo.</p><p>Mi madre fue mi &#250;ltimo tesoro real. Me acompa&#241;&#243; en todos mis viajes y muri&#243; como merec&#237;a: arropada por los mism&#237;simos dioses y llevada a la siguiente vida en un barco de oro.</p><p>Encontr&#233; el mayor poder del mundo f&#237;sico, el lacrium del primer emperador, y lo escond&#237; en un lugar que nadie sabe que existe, porque no lo cartografi&#233;. Todos los marineros que me acompa&#241;aron aceptaron morir para no poner en peligro al mundo otra vez con semejante poder. Y yo me arranqu&#233; los ojos para no saber c&#243;mo volver.</p><p>Aunque esto &#250;ltimo es mentira. Me los arranqu&#233; para dejar de ver este mundo tal y como es y empezar a ver la otra cara de la moneda. Un consejo que me dio un mendigo ciego hace muchos a&#241;os.</p><p>Mi cuerpo muri&#243; en la otra vida.</p><p>Hoy recito estas palabras en voz alta con un cuerpo que no es m&#237;o. Y con unos ojos que no me atrevo a abrir.</p><p>Porque si algo aprend&#237; de la vida, es que las palabras de nuestra alma son el &#250;nico tesoro que vivir&#225; eternamente.</p><p>As&#237; que a ti, que me est&#225;s escuchando: cuida cada palabra.</p><p>Gracias.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!867v!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2911854-429f-4494-bf76-99bb7bc59668_1376x768.webp" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!867v!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa2911854-429f-4494-bf76-99bb7bc59668_1376x768.webp 424w, 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class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg aria-hidden="true" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" 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Si quieres recibirla, suscr&#237;bete.</p><p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscr&#237;bete ahora&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="https://www.universofortum.com/subscribe?"><span>Suscr&#237;bete ahora</span></a></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[El error en tu mundo de fantasía que no perdona.]]></title><description><![CDATA[El error que casi todo escritor novato comete al empezar.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/como-construir-un-universo-de-fantasia</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/como-construir-un-universo-de-fantasia</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Sun, 05 Jul 2026 06:02:48 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/5cfe6c45-0203-424e-9643-27195292b901_2752x1536.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>La mayor&#237;a de los escritores novatos empezamos construyendo nuestros universos por el tejado.</p><p>Dise&#241;amos el sistema de magia. Despu&#233;s dibujamos un mapa enorme. Inventamos reinos, religiones, idiomas, criaturas... Y un d&#237;a nos damos cuenta de que llevamos semanas construyendo un mundo en el que todav&#237;a no ha ocurrido absolutamente nada.</p><p>Yo tambi&#233;n he pasado por ah&#237;.</p><p>Y cada vez estoy m&#225;s convencido de que el problema no es la falta de imaginaci&#243;n. Es que estamos intentando responder la pregunta equivocada.</p><p>No creo que un universo empiece cuando decides c&#243;mo funciona la magia. Ni cuando dibujas el primer continente. Ni siquiera cuando aparece el primer personaje.</p><p>Creo que un universo empieza mucho antes.</p><p>Empieza el d&#237;a que descubres por qu&#233; necesita existir.</p><p>Y esa diferencia, aunque parezca peque&#241;a, cambia por completo la forma de escribir.</p><h4>Piensa en Prometeo.</h4><p>Cuando recordamos el mito solemos hablar del fuego. Pero el fuego nunca fue lo realmente importante. Lo importante fue la decisi&#243;n de rob&#225;rselo a los dioses.</p><p>Prometeo siente compasi&#243;n por los seres humanos y, por eso, les entrega el fuego. Por ese acto, Zeus lo condena a permanecer encadenado a una roca mientras un &#225;guila devora su h&#237;gado una y otra vez.</p><blockquote><p>El fuego es lo que recordamos.<br>Pero el sacrificio es lo que le da sentido.</p></blockquote><p>Y creo que con los universos ocurre algo parecido...</p><p>Esta pregunta me ha obsesionado durante a&#241;os.</p><p>&#191;C&#243;mo consigue Brandon Sanderson construir un universo tan grande sin que parezca un caos?</p><p>Durante mucho tiempo busqu&#233; la respuesta en sus sistemas de magia. En las reglas que estableci&#243; para ellos. En las conexiones entre personajes de novelas distintas. Pensaba que el secreto estaba en la planificaci&#243;n, en la cantidad de detalles o en la complejidad del Cosmere.</p><p>Hoy estoy convencido de que la respuesta est&#225; en otro sitio.</p><p>Lo que realmente une el Cosmere no son sus sistemas de magia.</p><p>Es una idea.</p><p>La intuici&#243;n de que mundos aparentemente distintos pueden compartir un mismo origen. Que detr&#225;s de fen&#243;menos completamente diferentes puede esconderse una misma estructura.</p><p>Al menos, yo he terminado entendiendo el Cosmere de esa manera.</p><p>Adonalsium, las Esquirlas y todo el entramado que hoy conocemos parecen nacer de una misma pregunta.</p><p>La magia llega despu&#233;s.</p><p>Como en Prometeo, lo que vemos es la consecuencia.</p><p>Lo que no vemos es la pregunta que lo puso todo en marcha.</p><p>Y creo que eso nos pasa tambi&#233;n cuando empezamos a escribir.</p><p>Buscamos ideas enormes. Intentamos inventar el sistema de magia m&#225;s original o el mapa m&#225;s espectacular. Cuando, en realidad, casi todas las grandes historias empiezan con una pregunta muy peque&#241;a.</p><p>Yo imagin&#233; Fortum pregunt&#225;ndome por la teor&#237;a del Big Bang y de ah&#237; surgieron los prismas.</p><p>Despu&#233;s apareci&#243; la Latencia como sistema de magia principal.</p><p>Y, m&#225;s tarde, escrib&#237; el primer cap&#237;tulo de <em>El precio de las l&#225;grimas</em>.</p><p>Vamos, que empec&#233; la casa por el tejado.</p><p>Hoy entiendo que la verdadera naturaleza de Fortum exist&#237;a mucho antes de todo eso.</p><p>Solo que yo todav&#237;a no era capaz de verla.</p><p>Hace unos meses estaba sentado en una cafeter&#237;a, en uno de esos d&#237;as en los que te lo cuestionas todo.</p><p>Esos &#171;&#191;para qu&#233; hago esto?&#187;, &#171;&#191;qu&#233; sentido tiene seguir?&#187;...</p><p>Cerr&#233; el ordenador, cog&#237; una libreta y me hice una pregunta que nunca me hab&#237;a hecho.</p><h4>&#191;Por qu&#233; existe Fortum?</h4><p>La respuesta no lleg&#243; de inmediato.</p><p>Tard&#243; unos minutos.</p><p>Pero fue uno de esos momentos que sabes que no vas a olvidar nunca.</p><blockquote><p>Fortum no existe para contar una gran historia de fantas&#237;a.<br>Existe para conservar una historia que no quiero que desaparezca.</p></blockquote><p>Llevo m&#225;s de cinco a&#241;os construyendo este universo y, si hoy alguien me preguntara por qu&#233; escribo, mi respuesta ser&#237;a muy distinta a la que habr&#237;a dado cuando empec&#233;.</p><p>Escribo porque quiero que la historia de mi padre siga existiendo mientras alguien siga leyendo.</p><p>Porque creo que esa es una de las cosas m&#225;s bonitas que puede hacer la ficci&#243;n: conservar aquello que la realidad termina perdiendo.</p><p>Los prismas no son el origen.</p><p>El Consejo de Fortum no es el origen.</p><p>La Latencia tampoco.</p><p>Todo eso son herramientas.</p><p>Fortum nunca fue el punto de partida.</p><blockquote><p>Fue la forma que encontr&#233; de convertir un recuerdo en un lugar al que siempre pudiera volver.</p></blockquote><p>Y, por primera vez, siento que entiendo por qu&#233; llevo tantos a&#241;os escribiendo el mismo universo.</p><p>Esa misma semana llevaba varios d&#237;as atascado con una escena de Darek en la nueva novela.</p><p>No porque no supiera qu&#233; ten&#237;a que pasar.</p><p>Lo sab&#237;a perfectamente.</p><p>El problema era otro.</p><p>No entend&#237;a por qu&#233; esa escena insist&#237;a tanto en aparecer.</p><p>As&#237; que volv&#237; a hacerme algunas preguntas.</p><p>Mi primera novela gira en torno a la traici&#243;n.</p><p>Durante mucho tiempo pens&#233; que simplemente era el tema de la historia.</p><p>Sin embargo, con los a&#241;os me di cuenta de que empec&#233; a escribirla en uno de los momentos en los que m&#225;s traicionado me sent&#237;a.</p><p>Entonces no fui capaz de ver la relaci&#243;n.</p><p>Solo estaba escribiendo.</p><p>Pero aquel descubrimiento cambi&#243; por completo mi forma de entender lo que hago.</p><p>As&#237; que, cuando empec&#233; a atascarme con la segunda novela, decid&#237; hacerme una pregunta parecida.</p><h4>&#191;Qu&#233; momento estoy viviendo ahora mismo?</h4><p>La respuesta apareci&#243; casi sin pensar.</p><p>Estoy viviendo una etapa en la que siento que tengo que elegir constantemente entre cumplir con el deber o hacer aquello que realmente me hace sentir vivo.</p><p>Levant&#233; la vista de la libreta.</p><p>Volv&#237; a mirar el cap&#237;tulo.</p><p>Y lo vi.</p><p>Darek llevaba semanas enfrent&#225;ndose exactamente al mismo conflicto.</p><p>No era una coincidencia.</p><p>Igual que la primera novela hab&#237;a nacido de una herida que entonces todav&#237;a no sab&#237;a nombrar, la segunda estaba naciendo de un dilema que estaba viviendo en ese mismo momento.</p><p>Solo que, esta vez, fui capaz de verlo mientras escrib&#237;a.</p><p>Record&#233; una frase de Joan Didion que siempre me ha gustado mucho:</p><blockquote><p>&#171;Escribo enteramente para descubrir qu&#233; es lo que estoy pensando&#187;.</p></blockquote><p>Creo que eso es exactamente lo que me est&#225; ocurriendo.</p><p>No utilizo la escritura para demostrar que tengo una buena idea.</p><p>Escribo para descubrir cu&#225;l es.</p><p>Y quiz&#225; ah&#237; est&#233; el verdadero origen de cualquier universo de fantas&#237;a.</p><p>No en la imaginaci&#243;n.</p><p>Sino en una pregunta que todav&#237;a no sabes responder.</p><p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscr&#237;bete ahora&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="https://www.universofortum.com/subscribe?"><span>Suscr&#237;bete ahora</span></a></p><p>Si hay algo que he aprendido durante estos a&#241;os es que ese porqu&#233; no es f&#225;cil de encontrar y casi nunca aparece delante del ordenador.</p><p>No porque el ordenador sea peor.</p><p>Simplemente porque cumple otra funci&#243;n.</p><p>Cuando me siento delante de la pantalla quiero avanzar. Quiero terminar el cap&#237;tulo, mover escenas, cambiar di&#225;logos, reescribir y producir.</p><blockquote><p>El ordenador me invita a construir.<br>La libreta, en cambio, me obliga a pensar.</p></blockquote><p>Y esa diferencia cambia por completo las preguntas y las respuestas.</p><p>Por eso, cuando una historia no avanza, casi nunca intento solucionarlo escribiendo m&#225;s.</p><p>Cierro el port&#225;til, cojo un bol&#237;grafo y me pongo a lanzar preguntas.</p><p>Hace poco descubr&#237; una idea de Dan Koe que me gust&#243; mucho. &#201;l propone empezar cada ma&#241;ana escribiendo durante un rato, pero no para organizar el d&#237;a ni hacer una lista de tareas.</p><p>Lo hace para entenderse mejor.</p><h4>Hay dos ejercicios que me parecen especialmente &#250;tiles para cualquier escritor.</h4><p>El primero consiste en nombrar un miedo.</p><p>Escribirlo sin adornos y sin intentar solucionarlo.</p><p>Solo escribirlo.</p><p>Porque, seg&#250;n &#233;l, el miedo pierde parte de su fuerza en el momento en que deja de dar vueltas por tu cabeza y aparece delante de ti, escrito en un papel.</p><p>Sigue existiendo, por supuesto.</p><p>Pero deja de ser una sombra difusa para convertirse en algo concreto.</p><p>Algo que puedes mirar de frente.</p><p>El segundo ejercicio me gusta todav&#237;a m&#225;s.</p><p>En lugar de preguntarte qu&#233; quieres conseguir, preg&#250;ntate qu&#233; no quieres volver a perder.</p><p>&#201;l lo llama la <em>anti-visi&#243;n</em>.</p><p>Y cuanto m&#225;s tiempo llevo escribiendo, m&#225;s sentido le encuentro.</p><p>Porque Prometeo no roba el fuego pensando en el fuego.</p><p>Piensa en los seres humanos.</p><p>Sanderson no empieza por un sistema de magia.</p><p>Empieza por una idea que quiere explorar.</p><p>Darek no toma la decisi&#243;n m&#225;s importante de su vida porque deje de tener miedo.</p><p>La toma porque descubre que hay algo que teme mucho m&#225;s.</p><p>Volver a perder a Justin.</p><p>Y yo tampoco construyo Fortum pensando en los prismas.</p><p>Lo hago porque hay una historia que me niego a olvidar.</p><p>Quiz&#225; todos los escritores hacemos exactamente lo mismo.</p><p>Solo que tardamos a&#241;os en darnos cuenta.</p><p>Por eso quiero proponerte un ejercicio.</p><p>No necesitas una libreta especial ni un bol&#237;grafo caro.</p><p>Puede ser el primer papel que encuentres, las notas del m&#243;vil o cualquier lugar donde puedas escribir una frase.</p><p><strong>&#191;Qu&#233; es lo que m&#225;s miedo tienes de perder?</strong></p><p>Si esa pregunta no te funciona, prueba con otra.</p><p><strong>&#191;Qu&#233; te gustar&#237;a que siguiera existiendo cuando t&#250; ya no est&#233;s?</strong></p><p>Y hay una tercera que escuch&#233; hace poco en un v&#237;deo de mi hermano y que me pareci&#243; brillante.</p><p><strong>Si ya tuvieras todo lo que deseas en la vida y solo te dedicaras a escribir... &#191;sobre qu&#233; escribir&#237;as cada d&#237;a?</strong></p><p>No busques una respuesta brillante ni original.</p><p>Busca una respuesta verdadera.</p><p>Creo que ah&#237; empieza cualquier historia que merezca la pena ser contada.</p><p>Y, curiosamente, cuando encuentras esa respuesta, construir un universo deja de parecer tan complicado.</p><blockquote><p>Ya no est&#225;s intentando inventar un mundo.<br>Est&#225;s intentando proteger algo.</p></blockquote><p>Y eso cambia por completo la forma de escribir.</p><p>A partir de ah&#237; ya puedes abrir el ordenador.</p><p>Dise&#241;ar el sistema de magia, dibujar el mapa y pensar en las reglas.</p><p>Todo eso sigue siendo importante.</p><p>Pero ahora tiene un lugar donde apoyarse.</p><blockquote><p>Un sistema de magia puede hacer que un lector recuerde tu universo.<br>Un gran personaje puede hacer un hueco en su coraz&#243;n.<br>Una escena inolvidable puede acompa&#241;arlo durante a&#241;os.<br>Pero un buen porqu&#233; consigue algo mucho m&#225;s dif&#237;cil.<br><strong>QUE QUIERA VOLVER.</strong></p></blockquote><p>Quiz&#225; por eso seguimos hablando de la Tierra Media.</p><p>Porque detr&#225;s de cada uno de esos lugares hay una idea profundamente humana con la que seguimos conectando d&#233;cadas despu&#233;s.</p><p>Al principio de este correo te dec&#237;a que la mayor&#237;a empezamos por el sistema de magia.</p><p>Sigo pens&#225;ndolo.</p><p>Pero ahora a&#241;adir&#237;a algo m&#225;s.</p><p>No creo que ese sea el &#250;nico error.</p><p>El verdadero error es intentar construir un universo antes de descubrir qu&#233; merece la pena conservar dentro de &#233;l.</p><p>Porque, al final, eso es lo que hace cualquier historia.</p><p>Intentar que algo sobreviva un poco m&#225;s.</p><p>Un recuerdo.</p><p>Una persona.</p><p>Una idea.</p><p>Una forma de mirar el mundo.</p><p>Aunque solo sea mientras alguien siga pasando p&#225;ginas.</p><p>Gracias por leer.<br>Alberto.</p><div><hr></div><p style="text-align: center;">&#191;Todav&#237;a no est&#225;s dentro?</p><p style="text-align: center;">Recibe un nuevo correo cada s&#225;bado sobre libros, fantas&#237;a y escritura.</p><p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscr&#237;bete ahora&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="https://www.universofortum.com/subscribe?"><span>Suscr&#237;bete ahora</span></a></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Los mitos no son simples cuentos de hadas.]]></title><description><![CDATA[Un ensayo sobre miedo, cambio y fuego.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/lo-que-el-mundo-necesita-de-ti</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/lo-que-el-mundo-necesita-de-ti</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Sat, 27 Jun 2026 07:03:59 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/b86df922-c175-443b-960b-cc149a3ad9f1_1376x768.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>No hay ning&#250;n estudio que confirme esto, y probablemente nunca lo haya. Ni pretende ser este texto quien lo haga. No soy el &#250;nico que tiene esta sensaci&#243;n. Cada vez encuentro m&#225;s personas, de &#225;mbitos completamente distintos, que describen un cambio parecido con palabras diferentes. Mi forma de entenderlo es esta: creo que la humanidad, y quiz&#225; tambi&#233;n el planeta Tierra, est&#225;n atravesando un proceso de transformaci&#243;n. En mi universo de fantas&#237;a lo explico como una elevaci&#243;n de la <strong>frecuencia vibracional</strong>.</p><p>Empec&#233; a escribir sobre todo esto en 2020. No entend&#237;a por qu&#233; lo hac&#237;a ni qu&#233; estaba escribiendo realmente; no era una idea, era una sensaci&#243;n de deber, algo que tiraba de m&#237; sin pedir permiso. Desde entonces, cada rato libre que he tenido lo he gastado en lo mismo, a veces de forma obsesiva: aprender sobre c&#243;mo funciona el universo. Quer&#237;a entender qu&#233; era eso que sent&#237;a. Hoy, seis a&#241;os despu&#233;s, sigo sin tener una prueba clara. Pero he dejado de necesitarla.</p><p>Te cuento c&#243;mo funciona el universo que llevo a&#241;os construyendo para bajar este concepto a tierra. No har&#233; mucho spoiler, pero esto podr&#237;a daros pistas para entender el funcionamiento de la latencia en <em><a href="https://www.universofortum.com/p/el-precio-de-las-lagrimas">El precio de las l&#225;grimas</a></em>, mi primera novela de la saga. El planeta Sunz est&#225; atravesando un proceso que, para m&#237;, guarda cierto paralelismo con el momento que vivimos en la Tierra.</p><h4>Imagina el planeta Tierra como un sistema nervioso.</h4><p>Para entender c&#243;mo ocurre, imagina el n&#250;cleo del planeta como un c&#237;rculo enorme. De ese c&#237;rculo nacen millones de &#8220;cables&#8221;, o &#8220;ramificaciones&#8221;. Ll&#233;vate a la mente el sistema nervioso de un cuerpo humano, porque es pr&#225;cticamente igual. El cerebro es quien env&#237;a informaci&#243;n al resto del cuerpo; el n&#250;cleo del planeta es quien la env&#237;a a todos los lugares y seres del mismo. Pero claro, para eso, en el cuerpo humano cada &#243;rgano tiene instrucciones precisas sobre qu&#233; hacer con esa informaci&#243;n. Por ejemplo, cuando has ingerido comida, el est&#243;mago se encarga de empezar la digesti&#243;n. Pues en el planeta Sunz imaginemos que esos &#8220;cables&#8221; est&#225;n conectados a <strong>nodos</strong> principales que har&#237;an la funci&#243;n de los &#243;rganos. Por ejemplo, un nodo que cubre todo el oc&#233;ano Atl&#225;ntico: la informaci&#243;n que recoge la transforma en instrucciones precisas para esa zona concreta.</p><p>Hemos empezado por lo m&#225;s grande, as&#237; que vayamos hacia lo m&#225;s peque&#241;o. En este universo, lo m&#225;s peque&#241;o se llama <strong>prisma</strong>. Y para poner un s&#237;mil que entendamos: un ser humano tiene tantos prismas como su &#237;ndice metab&#243;lico basal. Es decir, que un ser humano corriente como yo tendr&#237;a unos 1.600 prismas. Digamos que es la unidad de medida m&#225;s tangible para nosotros. </p><blockquote><p><strong>Un prisma es para el planeta Sunz lo que el ATP es para el cuerpo humano. </strong></p></blockquote><p>&#191;Cu&#225;nto consume una persona por existir en este mundo? Esa ser&#237;a la pregunta correcta. Imaginemos que el n&#250;cleo de Sunz recibe trillones de prismas, y que los cables los reparten equitativamente seg&#250;n la necesidad de cada regi&#243;n. Un oc&#233;ano, por ejemplo, exige m&#225;s prismas que una gran ciudad llena de personas, aunque parezca raro, porque hay m&#225;s masa.</p><p>Imagina ahora que pudieras salir de tu cuerpo y viajar a trav&#233;s de los cables que unen todo el mundo. Moverte con total libertad, interactuar con esa energ&#237;a viva que nunca deja de fluir. Llevar contigo informaci&#243;n que solo t&#250; ten&#237;as y depositarla en otro lugar, en otra persona. Buen&#237;simo, &#191;verdad? Pues algunos personajes de la novela ya saben c&#243;mo hacerlo.</p><p>Todo esto es para ponerte en contexto y que entiendas el cambio de frecuencia de nuestro planeta Tierra con un ejemplo divertido. Igual que cualquiera de nosotros est&#225; en continuo cambio y nos encanta aprender cosas, el planeta tambi&#233;n. Utilicemos esta escala para visualizarlo:</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!W6zM!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4fb16b8e-5fe3-42d8-855e-00609357bd08_1280x720.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!W6zM!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4fb16b8e-5fe3-42d8-855e-00609357bd08_1280x720.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!W6zM!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4fb16b8e-5fe3-42d8-855e-00609357bd08_1280x720.png 848w, 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class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg aria-hidden="true" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscr&#237;bete ahora&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="https://www.universofortum.com/subscribe?"><span>Suscr&#237;bete ahora</span></a></p><p>En el ejemplo del planeta Sunz, est&#225; en el nivel 4, sufrimiento, tratando de elevarse al nivel 5, miedo. Para ello requiere un esfuerzo por parte de toda la humanidad; &#233;l solo no puede hacerlo. Pero claro, esto no ocurre de la noche a la ma&#241;ana. Si te fijas, cada X a&#241;os (digo X porque cada vez es m&#225;s r&#225;pido y exponencial) se da un salto. Te pongo un ejemplo: &#191;cu&#225;ntos a&#241;os estuvo la humanidad usando caballos para moverse? &#191;Y cu&#225;ntos hemos tardado entre el primer coche y un coche el&#233;ctrico que no necesita conductor? Cada cambio de ciclo coincide con una elevaci&#243;n vibracional del planeta y requiere de toda la humanidad remando en la misma direcci&#243;n. Pero, igual que el planeta se eleva, tambi&#233;n puede volver a bajar. Eso podr&#237;a explicar por qu&#233; algunos cambios tardaron tanto.</p><p>Todo esto ven&#237;a a cuento porque, si os fij&#225;is a vuestro alrededor, en redes sociales o donde quiera que mir&#233;is, cada d&#237;a una nueva persona da el paso. El paso, &#191;a qu&#233;? A ser aquello que el mundo necesita de ella o de &#233;l. Si te gusta el contenido de libros, seguro que cada d&#237;a que entras a tu red social favorita ves a un nuevo <em>booktoker</em>. Si te gusta el desarrollo personal o el fitness, cada d&#237;a te sale uno nuevo.</p><p>Cada ser vivo est&#225; conectado a ese n&#250;cleo, aunque haya distintos nodos intermediarios que se aseguren de que les llega la informaci&#243;n que necesitan para su existencia.</p><p>&#191;Crees que es casualidad que cada d&#237;a m&#225;s personas sientan que quieren escribir? &#191;Que cada d&#237;a m&#225;s personas sientan que tienen mucho m&#225;s que aportar al mundo? &#191;Que cada d&#237;a m&#225;s personas usen las redes sociales para transmitir su mensaje? Si fuera porque van a ganar dinero, ser&#237;a obvio. Pero la realidad es otra: m&#225;s de dos tercios de quienes crean contenido no ganan ni mil euros al a&#241;o, y casi seis de cada diez que empiezan no ven un solo euro. &#191;Ser&#225; que ahora la humanidad se ha vuelto completamente altruista y generosa? &#191;O ser&#225; que hay un sentido de urgencia m&#225;s grande que todos nosotros, apuntando a un cambio de frecuencia, y todos estamos aportando nuestro granito de arena, SIN SABERLO?</p><h4>Nuestro planeta tambi&#233;n somatiza.</h4><p>&#191;Sabes qu&#233; es la <strong>somatizaci&#243;n</strong>? Es cuando algo que no quieres mirar &#8212;un miedo, una pena o una tensi&#243;n que llevas meses tragando&#8212; no desaparece, sino que se manifiesta en el cuerpo: una contractura, un dolor de est&#243;mago o un insomnio que no sabes explicar. El cuerpo no inventa nada; simplemente expresa aquello que la mente no ha sabido integrar.</p><p>Me gusta pensar que los planetas, igual que las personas, tambi&#233;n atraviesan procesos de cambio. Y que, cuando algo cambia por dentro, rara vez lo hace sin generar tensi&#243;n antes.</p><h4>Si ocurre esto, &#191;en qu&#233; lugar queda el ser humano?</h4><p>Y mira esta casualidad de ciencia ficci&#243;n, o bueno... quiz&#225;s no es tan ficci&#243;n. La <strong>inteligencia artificial </strong>avanza m&#225;s r&#225;pido de lo que nosotros, como seres humanos, somos capaces de aprender y, pronto, de entender. Si creamos inteligencias m&#225;s listas que nosotros... &#191;si creamos? Vale. YA EXISTEN. Si les damos un cuerpo met&#225;lico y esos nuevos &#8220;seres&#8221; o &#8220;m&#225;quinas&#8221; son mil veces mejores que nosotros en cualquier aspecto, &#191;en qu&#233; lugar quedamos? &#191;Seguiremos siendo la raza dominante del mundo dentro de cien a&#241;os? &#191;Dentro de veinte? Pi&#233;nsalo: si un robot puede hacer lo mismo que nosotros pero mejor, si una inteligencia artificial puede pensar lo mismo solo que con toda la informaci&#243;n, &#191;qu&#233; pintamos aqu&#237;?</p><p>Est&#225; claro que me llev&#233; el ejemplo al extremo, y dar&#237;a para una saga de ciencia ficci&#243;n completa; quiz&#225; introduzca el concepto en un libro, porque me fascina. Pero qu&#233;date con esto, que es donde quer&#237;a llegar: no podemos ganarle a una m&#225;quina en c&#225;lculo, ni en datos, ni en velocidad. Hay un terreno en el que, al menos hoy, seguimos siendo profundamente humanos: la consciencia. Quiz&#225; por eso el planeta nos empuja a elevarla justo ahora. </p><blockquote><p><strong>La IA no es solo una amenaza: es la presi&#243;n que nos obliga a dar el salto. </strong></p></blockquote><p>&#191;Y si nuestra supervivencia depende crucialmente de estos pr&#243;ximos a&#241;os? &#191;Y si en los pr&#243;ximos cincuenta el ser humano debe evolucionar su consciencia para sobrevivir? La evoluci&#243;n de una especie no ocurre en cincuenta a&#241;os, eso es evidente. Pero el instinto de supervivencia del ser humano es tan extraordinario como su mera existencia.</p><p>Y por alguna raz&#243;n que quiz&#225; tenga que ver con el inconsciente colectivo, no soy el &#250;nico que est&#225; escribiendo sobre esto, ni el &#250;nico que parece sentirlo. &#191;Coincidencia? Puede ser. O quiz&#225; no. Cada persona lo llamar&#225; de una forma distinta: Jes&#250;s, Al&#225;, el Universo, Stan Lee... da igual. Lo &#250;nico que s&#233; es que tengo la sensaci&#243;n de que algo est&#225; cambiando. Y, si tantas personas parecen percibir lo mismo, quiz&#225; merezca la pena escucharlo.</p><p>La pregunta es: &#191;d&#243;nde quedar&#225; tu lugar si no aportaste tu parte a este trabajo colectivo? &#191;Qu&#233; lugar ocupar&#225; quien decida no participar en ese cambio? &#191;Algo te impide recibir esa informaci&#243;n de un nodo? &#191;Qu&#233; te impide entregar y compartir con el resto del mundo esa informaci&#243;n que te llega? &#191;Quiz&#225;s es el miedo? &#191;Quiz&#225;s eres una persona ego&#237;sta y lo quieres todo para ti?</p><p>Y aqu&#237; est&#225; el truco: cuanto m&#225;s fuerte aprietas contra ese miedo &#8212;el de volverte obsoleto, el de no ser suficiente, el de que una m&#225;quina te adelante&#8212;, m&#225;s cabezas le salen. Porque ese p&#225;nico a quedar fuera no es nuevo, ni es solo tuyo. Es la Sombra de toda una especie asomando a la vez. Y resulta que hace tres mil a&#241;os ya nos contaron, con otro lenguaje, c&#243;mo se vence a algo que se multiplica cada vez que lo atacas de frente. </p><h4>&#191;Has escuchado alguna vez la historia de H&#233;rcules y la Hidra?</h4><p>Imag&#237;nate esto: est&#225;s en los pantanos de Lerna. El aire es espeso, huele a azufre, y frente a ti se alza la Hidra, una bestia descomunal de m&#250;ltiples cabezas reptilianas. Sacas tu espada, respiras hondo y, con un movimiento r&#225;pido, le cortas la primera cabeza. Sientes el subid&#243;n de la victoria... por un segundo. De inmediato, del cuello cercenado brotan dos cabezas m&#225;s, m&#225;s feroces y hambrientas que la anterior. Vuelves a atacar y ocurre exactamente lo mismo.</p><p>H&#233;rcules entendi&#243; que la fuerza bruta no bastaba. Para vencer a la criatura, necesit&#243; la ayuda de su sobrino Yolao y un elemento clave: el fuego. Cada vez que H&#233;rcules cortaba una cabeza, Yolao quemaba el cuello abierto, cauterizando la carne e impidiendo que se regenerara. Al final, solo qued&#243; una cabeza inmortal, que el h&#233;roe cort&#243; y enterr&#243; bajo una roca gigantesca.</p><p>Para el psiquiatra Carl Jung, los mitos no eran simples cuentos de hadas; eran proyecciones del inconsciente colectivo. En esta historia, la Hidra de Lerna no es un monstruo externo: es un mapa perfecto de nuestra Sombra. La <strong>Sombra</strong> representa todo aquello que reprimimos, lo que no nos gusta admitir de nosotros mismos: traumas, envidias, miedos, complejos o adicciones. Cuando intentas resolver estos problemas con la &#8220;fuerza bruta&#8221; &#8212;la represi&#243;n, la fuerza de voluntad ciega o simplemente fingir que no est&#225;n ah&#237;&#8212; ocurre el <strong>efecto Hidra</strong>: el problema se multiplica. &#191;Intentas acallar la ansiedad trabajando en exceso? Brotan el insomnio y la irritabilidad, dos cabezas nuevas. &#191;Reprimes tu enojo en lugar de entenderlo? Reaparece transformado en autosabotaje o cinismo.</p><p>&#191;Y c&#243;mo venci&#243; H&#233;rcules la maldici&#243;n de la regeneraci&#243;n? No puedes curar lo que te niegas a mirar. El fuego representa iluminar los rincones oscuros de tu mente y hacer el doloroso trabajo de autoan&#225;lisis. Quemar el cuello de la Hidra significa aceptar el problema, entender de d&#243;nde viene y asimilarlo. Al integrar tu Sombra con la luz de la consciencia, impides que tus demonios internos sigan duplic&#225;ndose.</p><p>&#191;Y qu&#233; pasa con la cabeza inmortal que H&#233;rcules enterr&#243; bajo la roca? Jung nos recordar&#237;a que la Sombra nunca se destruye por completo. Siempre habr&#225; una parte de nuestro inconsciente primitivo latente. El objetivo no es ser perfectos ni eliminar nuestros defectos, sino volvernos conscientes de ellos, dominarlos y ponerlos bajo el peso de nuestra madurez y autodisciplina: la roca.</p><p>El ejemplo del planeta Sunz es simplemente mi forma de entender el mundo, d&#225;ndole un toque fant&#225;stico, porque me encanta. Soy una persona muy visual, capaz de ver las cosas mientras las imagino. Soy de ese tipo de escritores que no entienden c&#243;mo escriben, porque est&#225;n viendo una pel&#237;cula mientras algo mueve sus manos sobre el teclado. Cada uno tiene un canal diferente para atraer esa informaci&#243;n del &#8220;n&#250;cleo de la Tierra&#8221;, o de lo que t&#250; quieras llamarle. Por cierto, solo os cont&#233; a peque&#241;a escala c&#243;mo funciona el planeta Sunz: he creado un universo entero donde todo est&#225; conectado, y cada cap&#237;tulo, cada libro que publique, ser&#225; una pieza del gran puzzle. Llevo a&#241;os cociendo a fuego lento la saga que siempre me hubiera gustado ver, jugar o vivir.</p><p>Qu&#233;date con lo importante. </p><blockquote><p><strong>El fuego no es solo una met&#225;fora. </strong></p><p><strong>Es un acto. </strong></p></blockquote><p>Esta semana, coge un papel y escribe en una sola frase el mensaje que entregar&#237;as al mundo si el miedo no existiera. Lo que te salga, sin que lo vea nadie. Eso es encender la primera antorcha. </p><blockquote><p><strong>No est&#225;s venciendo a la Hidra entera: est&#225;s cauterizando el primer cuello. Y ma&#241;ana, otro.</strong></p></blockquote><p>Porque el mundo no necesita que seas perfecto.<br>Solo te necesita a ti.</p><div><hr></div><p>Te leo en comentarios: &#191;qu&#233; necesita el mundo de ti?</p><p>Esto es solo el primer cuello. Si quieres cortar los siguientes conmigo, suscr&#237;bete: cada s&#225;bado enciendo una antorcha nueva por aqu&#237; y unos d&#237;as despu&#233;s en mi canal de YouTube <a href="https://www.youtube.com/@albertomges">@albertomges</a>.</p><p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscr&#237;bete ahora&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="https://www.universofortum.com/subscribe?"><span>Suscr&#237;bete ahora</span></a></p><p>Comparte esto con esa persona que sabes que tiene algo que decir y a&#250;n no lo ha dicho.</p><p>Gracias por leer.<br>Alberto.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Una historia de House of the Dragon.]]></title><description><![CDATA[El precio de empezar.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/house-of-the-dragon-exito-o-fracaso</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/house-of-the-dragon-exito-o-fracaso</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Sat, 20 Jun 2026 10:01:37 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/9e768989-b932-4a8f-a5f1-efd82764a70c_2752x1536.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Este domingo vuelve House of the Dragon. Y te prometo dos cosas: cero spoilers, y que al final de este post no estaremos hablando de dragones.</p><p>Si te has le&#237;do el tocho de <em>Fuego y sangre</em>, ya lo sabes: las tres temporadas actuales de la serie cubren los acontecimientos desde la sucesi&#243;n del rey Jaehaerys I hasta la guerra civil de la casa Targaryen, que coinciden, casualmente, con la mitad del libro.</p><p>Y en mi opini&#243;n, la mejor parte. Por muchas razones: te hace ser uno m&#225;s de la familia del drag&#243;n. Te obliga a posicionarte en un bando. Te muestra el precio que se paga por el poder. Te ofrece los mejores momentos de acci&#243;n. Y todo se sostiene sobre lo m&#225;s sencillo y humano que existe: el miedo, la traici&#243;n y el amor.</p><p>Tambi&#233;n es la parte con m&#225;s ritmo. Pasan cosas en cada p&#225;rrafo, y el final de la danza de los dragones tiene esa AURA que te recuerda a los grandes momentos de la fantas&#237;a. &#8220;&#161;No puedes pasar!&#8221;. &#8220;&#161;Vida antes que muerte!&#8221;. Y tantos otros.</p><p>Entonces, &#191;&#201;XITO O FRACASO?</p><p>Para responder eso, d&#233;jame llevarte un momento a la obra magna de George R. R. Martin. <em>Canci&#243;n de hielo y fuego</em>. Juego de Tronos para los amigos.</p><p>Pregunta sincera: &#191;qu&#233; opinas del primer cap&#237;tulo? Da igual libro o serie.</p><p>Si eres de los que consigui&#243; el t&#237;tulo de explorador en World of Warcraft, salv&#243; a Ciri en The Witcher o se comi&#243; palos en Dark Souls sin rendirse, tienes la skill de la paciencia subida al m&#225;ximo nivel. As&#237; que te metiste la temporada uno entera sin pesta&#241;ear o te le&#237;ste el primer libro en una tarde.</p><p>Pero para el resto de los mortales, hay que reconocerlo: el primer libro de Juego de Tronos se pone interesante m&#225;s o menos a la mitad.</p><p>Menuda coincidencia, &#191;no?</p><p>&#191;Significa eso que uno de los escritores m&#225;s prestigiosos del mundo no tiene ni idea de empezar una historia?</p><p>Pongamos el ejemplo contrario.</p><p>&#191;Qu&#233; opinas del pr&#243;logo y el primer cap&#237;tulo de <em>El camino de los reyes</em>, de Brandon Sanderson</p><p>Seguramente lo mismo que todo el mundo. Te quedaste fascinado con esa entrada al Archivo de las Tormentas. Y aunque la parte central se pone densa, aguantas m&#225;s que con cualquier otro libro, porque ya has desbloqueado la magia de EMPEZAR ALGO.</p><p>Y esa magia funciona as&#237;: cuando inicias algo nuevo, firmas un compromiso contigo mismo. Si no llegas al final, te est&#225;s fallando. Aunque solo sea terminar un libro. Y claro, nadie quiere fallarse a s&#237; mismo.</p><p>(Que conste que si no te gusta, lo dejas y punto. No pasa nada.)</p><p>Sigamos tirando del hilo.</p><p>&#191;Qui&#233;n no ha ido a ver Fast and Furious 15 &#8212;o la 104, ya he perdido la cuenta&#8212; solo porque es Fast and Furious, un cl&#225;sico de cuando eras un jovenzuelo cani, y porque te cae bien Toretto?</p><p>Con House of the Dragon pasa algo parecido. Igual ni siquiera te enamor&#243; la temporada anterior. Pero, &#191;c&#243;mo no le vas a dar una oportunidad?</p><p>Por el rey en el Norte. Por la Horda. Por Narnia.</p><p>Ahora mira estos dos datos:</p><p><em>Canci&#243;n de hielo y fuego</em> se public&#243; en 1996.</p><p><em>El camino de los reyes</em>, en 2010.</p><p>Catorce a&#241;os de diferencia. Odio las comparaciones, pero esta nos viene como anillo al dedo. &#8220;Se&#241;or Frodo&#8221;.</p><p>&#191;C&#243;mo cambia el mundo en catorce a&#241;os? &#191;Qu&#233; cambia en el lector de fantas&#237;a en m&#225;s de una d&#233;cada?</p><p>Muchas cosas. Te pongo una. En los 2000, durante los a&#241;os dorados de World of Warcraft, un jugador normal le met&#237;a unas 30 horas a la semana. F&#193;CIL. Hoy, si llega a 10 es porque ha pillado dos d&#237;as libres en el curro.</p><p>&#191;Qu&#233; quiero decir con esto?</p><p>Que estamos en un momento de la historia en el que lo queremos todo para ya. Para ayer, si puede ser. Vamos cortos de tiempo, con la agenda llena.</p><p>Si un reel no te engancha en el primer segundo, NEXT.</p><p>Si un libro no te gusta en el cap&#237;tulo uno, NEXT.</p><p>Si una serie tiene un primer cap&#237;tulo flojo, o lento, ya ni siquiera es NEXT. Es BYE BYE.</p><p>Por eso, entre otras muchas razones, George R. R. Martin escribi&#243; <em>Canci&#243;n de hielo y fuego</em> para una generaci&#243;n m&#225;s paciente. M&#225;s PRESENTE. Lo que el mundo necesitaba entonces.</p><p>No digo que la de ahora no lo est&#233;. Digo que las personas de hoy, con las vidas de hoy, necesitan otras cosas. Y me incluyo: soy bastante impaciente.</p><p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscr&#237;bete ahora&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="https://www.universofortum.com/subscribe?"><span>Suscr&#237;bete ahora</span></a></p><p>Entonces, &#191;&#201;XITO O FRACASO?</p><p>Antes de cerrar, d&#233;jame mirarlo desde otro &#225;ngulo. Uno que me toc&#243; de cerca escribiendo mi primera novela.</p><p>La idea que ten&#237;a era clar&#237;sima. Quer&#237;a plasmar, en una novela de mi g&#233;nero favorito, una sola cosa: la importancia de contar historias.</p><p>&#191;Por qu&#233;?</p><p>Porque mientras estamos vivos, hay una historia que late y crece dentro de nosotros. Pero cuando morimos, se va. Desaparece.</p><p>A no ser que la hayamos contado. O escrito.</p><p>En mi caso, lo que ocurri&#243; fue esto.</p><p>Mi padre, Miguel, falleci&#243; en un accidente de cami&#243;n en Alemania. Muy lejos de casa. Se fue sin despedirse.</p><p>Y lo peor no fue ese d&#237;a. Lo peor vino despu&#233;s, cuando el tiempo dej&#243; un vac&#237;o enorme y empezaron las preguntas. &#191;Cu&#225;l era su historia? &#191;Por qu&#233; nadie sab&#237;a nada de su vida?</p><p>La respuesta fue casi m&#225;s dura que la p&#233;rdida.</p><p>&#191;Acaso alguien le pregunt&#243; algo?</p><p>De esa &#250;ltima pregunta naci&#243; <em>El precio de las l&#225;grimas</em>.</p><p>Y lo curioso es que lo primero que tuve claro fue el final. Sab&#237;a perfectamente c&#243;mo terminaba la novela. El problema era el resto: &#191;c&#243;mo llegar hasta ah&#237;?</p><p>El primer borrador no estuvo mal, pero fallaba algo. El segundo, mejor, pero no funcionaba. El tercero, m&#225;s de lo mismo. El cuarto por fin encajaba todas las piezas del puzle. Aunque tuve que retocar, una vez m&#225;s, el mismo fallo que arrastraban los cuatro intentos.</p><p>Adivina cu&#225;l.</p><p>EL INICIO DE LA HISTORIA.</p><p>Lo m&#225;s dif&#237;cil de todo el proceso. Para m&#237;, en esa primera vez fue:</p><p>EMPEZAR.</p><p>&#191;Cu&#225;ntas veces miraste en Google Maps el gimnasio m&#225;s cercano para apuntarte?</p><p>&#191;Cu&#225;ntas veces dijiste que ibas a empezar One Piece y, al ver la barbaridad de cap&#237;tulos, te echaste atr&#225;s?</p><p>&#191;Cu&#225;ntas metas te marcaste en enero y cu&#225;ntas empezaste?</p><p>&#191;Cu&#225;ntas veces dijiste &#8220;este a&#241;o empiezo a escribir&#8221; y sigues posponi&#233;ndolo?</p><p>Cada vez que me enfrentaba a empezar la historia, o empezar la correcci&#243;n, o empezar el siguiente borrador, me ven&#237;an d&#237;as y semanas de bloqueo.</p><p>&#191;Por qu&#233; el inicio de algo es tan dif&#237;cil?</p><p>Vamos a profundizar un momento. &#191;Qu&#233; es dif&#237;cil?</p><p><em>Dif&#237;cil</em> viene del lat&#237;n <em>diffic&#301;lis</em>, justo lo contrario de <em>facilis</em>. Este dato en s&#237;, ya me deja una sensaci&#243;n rara en el cuerpo: &#191;no exist&#237;a lo dif&#237;cil? &#191;Todo era f&#225;cil antes? &#191;Nos lo inventamos para complicarnos la vida?</p><p>Entiendo entonces que dif&#237;cil es la distancia entre las expectativas y lo que acaba ocurriendo. Es todo aquello que nos saca de la comodidad. Es la fricci&#243;n necesaria para el cambio.</p><p>Y de ah&#237; saco la &#250;nica conclusi&#243;n que importa:</p><p>LO DIF&#205;CIL NO ES LA TAREA EN S&#205;. ES TU RESISTENCIA A EMPEZARLA.</p><p>&#191;Y c&#243;mo se vence esa resistencia?</p><p>Te cuento lo que a m&#237; me funcion&#243; despu&#233;s de muchos meses posponiendo. Y no fue fuerza de voluntad.</p><p>Con el tercer borrador me tir&#233; varias semanas, dici&#233;ndome &#8220;ma&#241;ana me pongo&#8221;. Y ma&#241;ana no llegaba nunca. Hasta que hice algo muy simple: contact&#233; con una correctora y le ped&#237; una fecha de entrega. Me la dio. Y de golpe el asunto dej&#243; de ser m&#237;o. Hab&#237;a alguien al otro lado esperando, y un d&#237;a marcado en rojo.</p><p>La postergaci&#243;n se evapor&#243;. La urgencia ocup&#243; su lugar.</p><p>Y ah&#237; ca&#237; en algo: el compromiso contigo mismo es f&#225;cil de romper, no te ve nadie. El que haces con otra persona, con una fecha real, ese te arrastra aunque no quieras.</p><p>Pero d&#233;jame confesarte algo sobre las fechas tope.</p><p>Hay una que no eliges t&#250;. No la pone una correctora, ni un editor, ni t&#250; en el calendario. Llega sola, y casi nunca avisa.</p><p>Mi padre no eligi&#243; la suya. Se le acab&#243; el tiempo y su historia se fue con &#233;l, sin que nadie se la preguntara nunca. Por eso escribo. Por eso, al final, empec&#233;. Porque la &#250;nica forma de que una historia no muera contigo es contarla antes de que se acabe el tiempo.</p><p>Y esa es la fecha tope de verdad. La que deber&#237;as tener marcada en rojo cada vez que dices &#8220;este a&#241;o empiezo a escribir&#8221; y lo dejas para el siguiente.</p><p>As&#237; que s&#237;. Ahora ya puedo responderte.</p><p>House of the Dragon es un &#201;XITO rotundo. Y no lo digo por la serie, ni por el inicio de temporada. Lo digo porque un d&#237;a cualquiera, un se&#241;or llamado George R. R. Martin decidi&#243; INICIAR UNA HISTORIA. Firm&#243; un compromiso consigo mismo y con sus lectores. Y de ese inicio sali&#243; todo lo dem&#225;s.</p><p>Te dije que no acabar&#237;amos hablando de dragones.</p><p>Ahora solo queda esperar que a ese se&#241;or le d&#233; tiempo de terminar la suya. <em>Vientos de invierno</em> lleva demasiado esperando&#8230; pero esa, ya sabes, es otra historia.</p><p>Gracias por leer.<br>Alberto.</p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Suscr&#237;bete y recibe tu correspondencia semanal.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div><p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[El viaje de Aemege. #1]]></title><description><![CDATA[D&#237;a 15, quinta luna, ciclo 609 d.U.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/semanario-de-aemege-1</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/semanario-de-aemege-1</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Mon, 15 Jun 2026 18:06:04 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/a5926144-00fb-40bf-aff2-216eae9da451_2688x1520.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Dicen que comenzar algo es el reto m&#225;s dif&#237;cil, y que una vez dado el primer paso el compromiso nace solo y seguir se vuelve menos pesado.</p><p>Ha pasado media luna desde que part&#237;. Quise escribir esto desde el primer d&#237;a, pero no reun&#237; las fuerzas necesarias.</p><p>Sin embargo, como todo en esta vida, aqu&#237; est&#225;.</p><p>Estas p&#225;ginas recoger&#225;n cada semana el motivo que me llev&#243; al otro extremo del mundo conocido, las experiencias de empezar desde cero en un lugar extra&#241;o y las conclusiones del qu&#233;, el por qu&#233; y el para qu&#233; de todo esto.</p><p>&#191;Por qu&#233; escribo con la intenci&#243;n de que alguien lo lea alg&#250;n d&#237;a?</p><p>Una parte es para m&#237;: quiero construir un registro de este viaje interior y poder volver a &#233;l cuando el tiempo haya pasado. Otra parte es para el mundo, para todas esas personas que cargan con miedos, que no disponen de gu&#237;a o que se encuentran en un punto semejante al m&#237;o. Para que se sientan acompa&#241;adas y descubran que no hay nada verdaderamente imposible.</p><p>&#191;Qu&#233; he dejado atr&#225;s?</p><p>Esta pregunta admite demasiadas respuestas. La reducir&#233; a una l&#237;nea.</p><p>Una antigua versi&#243;n de m&#237;.</p><p>Este &#250;ltimo ciclo ha sido muy revelador. He descubierto cosas que ignoraba que exist&#237;an, he aprendido otras que nunca me hab&#237;a planteado. Y lo resumir&#237;a en una sola idea:</p><p>La informaci&#243;n es poder.</p><p>Mis pensamientos y mis aprendizajes me han llevado a tomar decisiones muy dif&#237;ciles. Pero me quedo con algo que me dijo un anciano hace no mucho:</p><p><em>Las respuestas nunca est&#225;n esperando en el mismo sitio. Se mueven.</em></p><p>Cada persona entender&#225; algo distinto con eso. Pero algo en mi interior se despert&#243;, y sent&#237; que deb&#237;a moverme de donde estaba.</p><p>Esto no me lo dijo nadie, solo lo pienso yo: si buscas una respuesta dif&#237;cil, no puedes buscarla en un lugar f&#225;cil.</p><p>As&#237; que esa b&#250;squeda interior me llev&#243; al otro extremo del mundo.</p><p>Hoy escribo estas palabras desde una isla de tierras f&#233;rtiles donde la monta&#241;a arde desde dentro.</p><p>No fue sencillo abandonar el hogar.<br>No fue sencillo despedirse de a&#241;os de trabajo.<br>No fue sencillo decir adi&#243;s a la familia.<br>Nada est&#225; siendo sencillo aqu&#237;, porque como dije, comenzar es lo m&#225;s arduo.</p><p>Pero aqu&#237; estamos. Digo estamos porque tengo la fortuna de que mi mujer me acompa&#241;a en esta aventura. Adem&#225;s ha coincidido que mi hermano Jey anda por estos lares en uno de sus viajes.</p><p>Llegar a este lugar llamado Seseh no fue tarea menor. El camino fue largo y tuvimos que sortear innumerables contratiempos que dar&#237;an para otra historia. Pero eso merece su propia historia.</p><p>Los primeros d&#237;as, la desorientaci&#243;n fue lo m&#225;s relevante. Me costaba conciliar el sue&#241;o y cuando despertaba, esta parte del mundo a&#250;n dorm&#237;a.</p><p>El cuerpo habla solo y estuvo quej&#225;ndose varios d&#237;as. El est&#243;mago ha tardado en adaptarse a todo lo nuevo.</p><p>La lengua de aqu&#237; es compleja. Nada imposible, pero me llevar&#225; tiempo.</p><p>Y la parte m&#225;s dura, sin duda, es la mente.</p><p>Dicen que somos nuestro peor enemigo y no lo comprendes del todo hasta que lo vives. La mente intenta sabotearte, cuestionarte, hacerte dudar de si lo que has hecho es lo correcto. Y todo porque busca estar en calma, y esto no es c&#243;modo en absoluto.</p><p>Tambi&#233;n me he sentido abrumado. Demasiados est&#237;mulos, demasiados descubrimientos, demasiados caminos por recorrer. La mente intenta sabotearte, cuestionarte, hacerte dudar de si lo que has hecho es lo correcto. Y en uno de los muchos intentos de encontrar un momento para m&#237;, solo consegu&#237; bloquearme m&#225;s.</p><p>Fue cuando decid&#237; darme un d&#237;a para respirar cuando algo se aviv&#243; en mi interior.</p><p>Empec&#233; a estar m&#225;s presente y, con ello, a conocer los distintos lugares y experiencias que ofrece este entorno. Probar sus manjares, respirar este ambiente, compartir momentos con personas tan diferentes y admirables.</p><p>Pero si tuviera que destacar algo, es la energ&#237;a del lugar.</p><p>No es algo que se pueda explicar con palabras. Es esa magia de la que hablaba aquel anciano.</p><p>&#201;l dec&#237;a: <em>no es vivir, es sentirse vivo.</em></p><p>Y esa es la mayor diferencia entre un lugar y otro.</p><p>Creo firmemente que hay lugares llenos de magia, que el entorno importa, que la energ&#237;a existe. Me siento m&#225;s conectado con ese ser superior que nos protege y nos gu&#237;a.</p><p>Esta primera p&#225;gina quer&#237;a ser testigo de lo que viene. Un punto de partida para que el Aemege del futuro sepa d&#243;nde y c&#243;mo empez&#243; todo.</p><p>Y con ese nuevo rumbo inicio la nueva semana.</p><p>Si tuviera que resumir en una palabra todo lo vivido hasta la fecha, ser&#237;a: Incertidumbre.</p><p>&#191;Qu&#233; deparar&#225; la vida esta semana?</p><div><hr></div><p><strong>Aemege Pyece &#129718;</strong></p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Suscr&#237;bete y recibe tu correspondencia cada semana.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Bloqueo en los almacenes Varylo.]]></title><description><![CDATA[D&#237;a 30, sexta luna, ciclo 610 d.U.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/bloqueo-en-los-almacenes-varylo</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/bloqueo-en-los-almacenes-varylo</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Sun, 03 May 2026 18:00:30 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/008c02f3-014a-41e2-9eff-82d123953794_1376x768.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Fuente: </strong>Recopilaci&#243;n de testimonios, registros de campo y conclusiones de la &#250;ltima reuni&#243;n del Consejo.  </p><div><hr></div><p>Tras las recientes visitas de Aemege a varios talleres Varylo, en distintos puntos del territorio, portando en todo momento el emblema del emisario &#8212;s&#237;mbolo de la corte del rey Tedyseo, que obliga por protocolo a una recepci&#243;n formal y a la cooperaci&#243;n ante cualquier requerimiento&#8212;, as&#237; como el de la casa Jorenth &#8212;insignia de la familia m&#225;s influyente del mundo conocido&#8212;, ning&#250;n taller autoriz&#243; el acceso. En ninguno de ellos se permiti&#243; inspeccionar las instalaciones ni se proporcion&#243; informaci&#243;n sobre el origen, el volumen o el destino de la seda que manejan. Las respuestas fueron correctas y absolutamente herm&#233;ticas en el fondo. Una casa de comercio que cierra sus puertas ante la corte del rey y ante los Jorenth no act&#250;a con cautela: act&#250;a bajo protecci&#243;n.</p><p>El emisario Chac&#243;n investig&#243; tambi&#233;n la naturaleza exacta de las llamadas &#171;casas de polvo&#187;, t&#233;rmino que circula con naturalidad en los ambientes cortesanos sin haber sido examinado con el debido rigor. La asunci&#243;n generalizada sostiene que se trata de centros de almacenamiento y distribuci&#243;n de este material. El emisario fue m&#225;s all&#225;. Las rutas necesarias para obtener seda en los vol&#250;menes que maneja la casa Varylo son largas, costosas y, en muchos tramos, peligrosas. Sin embargo, no existe registro de inversi&#243;n conocido que justifique tal escala. Tampoco ha sido posible determinar el origen del capital que financia estas operaciones ni las condiciones en que se obtiene. Menos a&#250;n, el prop&#243;sito de acumular seda en tales cantidades. No hemos encontrado respuesta a estas cuestiones. Y esa ausencia, en s&#237; misma, constituye una respuesta.</p><p>Los registros acumulados, procedentes de fuentes independientes y contextos diversos, permiten establecer, con car&#225;cter provisional, la siguiente hip&#243;tesis de trabajo: la seda, en cualquiera de sus estados, podr&#237;a guardar relaci&#243;n directa con episodios de incremento f&#237;sico an&#243;malo en determinados individuos, fen&#243;meno que provocar&#237;a el brillo naranja de sus ojos.</p><p>Se desconoce si la relaci&#243;n se produce por contacto, consumo, exposici&#243;n prolongada u otro proceso no identificado. La reiteraci&#243;n de este patr&#243;n en fuentes independientes, junto con la resistencia activa de la casa Varylo a cualquier forma de inspecci&#243;n, impide seguir clasificando este asunto como materia menor. El Consejo requiere aliados para avanzar: existe informaci&#243;n que circula en &#225;mbitos a los que no tenemos acceso, as&#237; como individuos que poseen piezas clave a&#250;n fuera de nuestro alcance.</p><p>La investigaci&#243;n contin&#250;a en curso.</p><div><hr></div><p><strong>Firmantes del documento: </strong>Chac&#243;n Ruby, Aemege Pyece.</p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Suscr&#237;bete y recibe tu correspondencia cada semana.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Seda y fuego.]]></title><description><![CDATA[D&#237;a 27, sexta luna, ciclo 610 d.U.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/seda-y-fuego</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/seda-y-fuego</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Sun, 26 Apr 2026 18:01:13 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/b0240571-8af8-43fc-99d2-df6a037b9901_1376x768.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Fuente: I</strong>nterrogatorio realizado por el emisario Chac&#243;n a un presunto implicado en el incendio del taller Varylo de la v&#237;a Horna. Transcrito por Aemege desde la sala de observaci&#243;n contigua.</p><div><hr></div><p>Desde el otro lado del cristal, la sala parec&#237;a m&#225;s peque&#241;a de lo que era.</p><p>El emisario Chac&#243;n dej&#243; la vela encendida sobre la mesa con cuidado. No se sent&#243; de inmediato. Rode&#243; la silla del arrestado con pasos lentos.</p><p>&#8212;&#191;C&#243;mo te llamas? &#8212;pregunt&#243; al fin.</p><p>&#8212;Davan. Davan Syrrel.</p><p>&#8212;Davan. &#8212;Chac&#243;n repiti&#243; el nombre sin &#233;nfasis y se sent&#243; al otro lado de la mesa&#8212;. Trabajas para la casa Varylo.</p><p>No era una pregunta.</p><p>&#8212;En los almacenes, s&#237;. Registro todas las entradas y salidas. Llevo cuatro ciclos con ellos, m&#225;s o menos.</p><p>&#8212;Cuatro. &#8212;El emisario tamborile&#243; dos dedos sobre la mesa&#8212;. Entonces conoces bien el taller de la v&#237;a Horna.</p><p>Davan trag&#243; saliva.</p><p>&#8212;S&#237;, claro.</p><p>&#8212;&#191;Estabas all&#237; ayer por la tarde?</p><p>&#8212;S&#237;.</p><p>Chac&#243;n esper&#243;. Davan resisti&#243; unos segundos m&#225;s de lo esperado.</p><p>&#8212;Como siempre, revisando los registros pendientes y preparando los nuevos. Nada raro.</p><p>&#8212;&#191;Nada raro?</p><p>&#8212;Nada&#8230;</p><p>El emisario inclin&#243; la cabeza levemente.</p><p>&#8212;Los guardias de la puerta norte dicen que te vieron entrar con tres personas.</p><p>Se hizo un silencio.</p><p>&#8212;Ah&#8230; &#8212;Davan se aclar&#243; la garganta&#8212;. S&#237;, coincid&#237; con ellos en la entrada, pero se quedaron hablando con el procurador.</p><p>&#8212;&#191;Los conoc&#237;as?</p><p>&#8212;Los hab&#237;a visto una vez&#8230;</p><p>&#8212;Una vez&#8230; &#8212;Chac&#243;n abri&#243; las manos sobre la mesa invit&#225;ndolo a continuar&#8212;. Cu&#233;nteme <em>esa</em> vez.</p><p>Davan exhal&#243; por la nariz.</p><p>&#8212;Fue en La Campana Rota, una taberna cerca de los muelles. Hace cosa de diez d&#237;as, m&#225;s o menos. Estaba tomando algo solo y se sentaron en la mesa de al lado. Empezamos a hablar, preguntaron a qu&#233; me dedicaba. Les dije que trabajaba para los Varylo y se interesaron.</p><p>&#8212;&#191;En qu&#233; sentido?</p><p>&#8212;Bueno, en lo que se interesa todo el mundo, &#191;no? &#8212;Se encogi&#243; de hombros sin mirar al emisario a los ojos&#8212;. Quer&#237;an saber c&#243;mo trabaja la casa Varylo y c&#243;mo mueven la seda.</p><p>&#8212;&#191;Y qu&#233; les dijiste?</p><p>&#8212;Nada importante. Lo que sabe cualquiera que viva en esta ciudad: que los Varylo tienen contratos con todo el mundo y que la seda llega cada d&#237;a. &#8212;Davan levant&#243; las manos&#8212;. Juro que no dije nada m&#225;s.</p><p>Chac&#243;n asinti&#243; sin parpadear.</p><p>&#8212;Descr&#237;bemelos.</p><p>&#8212;&#191;Disculpe?</p><p>&#8212;A ellos. Descr&#237;bemelos.</p><p>Davan se removi&#243; en la silla.</p><p>&#8212;Pues&#8230; una mujer muy llamativa, de cabello rizado y anaranjado, con esa piel tostada del este. Dir&#237;a que era joven. &#8212;Asinti&#243; e hizo una pausa&#8212;. Un hombre negro, muy grande. &#8212;Hizo un gesto con las manos tratando de medir su envergadura&#8212;. Calvo y poco hablador. De esas personas con las que prefieres no tener problemas. Y el otro&#8230; ten&#237;a el pelo largo, canoso y bien recogido. El que m&#225;s hablaba, sin duda. Aunque demasiado educado para ser un comerciante corriente.</p><p>Chac&#243;n no se movi&#243;.</p><p>&#8212;&#191;Y esas tres personas, a quienes hab&#237;as visto una sola vez en esa taberna, aparecieron ayer en el mismo taller donde t&#250; trabajas?</p><p>&#8212;As&#237; fue &#8212;asinti&#243; Davan.</p><p>&#8212;Qu&#233; casualidad.</p><p>&#8212;S&#237;&#8230;, s&#237; &#8212;titube&#243;.</p><p>&#8212;&#191;Hablaste algo con ellos?</p><p>&#8212;No. Solo los salud&#233; y se quedaron con el se&#241;or Enna en la sala principal.</p><p>&#8212;&#191;Escuchaste algo de lo que hablaron?</p><p>&#8212;Nada. Las estanter&#237;as del taller son gruesas.</p><p>Chac&#243;n se levant&#243; sin avisar. Camin&#243; hasta la pared del fondo y la estudi&#243; un momento como si encontrara algo interesante en la piedra.</p><p>&#8212;&#191;Cu&#225;nto tiempo estuvo el procurador con ellos? &#8212;pregunt&#243; sin volverse.</p><p>&#8212;No lo s&#233;&#8230; &#191;Media hora?</p><p>&#8212;&#191;Y despu&#233;s?</p><p>&#8212;Despu&#233;s&#8230;, yo estaba en el almac&#233;n interior y empec&#233; a oler el humo.</p><p>Chac&#243;n se gir&#243; despacio.</p><p>&#8212;Humo.</p><p>&#8212;Al principio pens&#233; que era una de las chimeneas. Luego el olor se hizo m&#225;s denso y alguien empez&#243; a gritar desde fuera. El procurador orden&#243; evacuar. Todo fue muy r&#225;pido, hab&#237;a mucha confusi&#243;n&#8230;</p><p>&#8212;&#191;Y t&#250; corriste con ellos?</p><p>Se hizo una pausa m&#225;s larga esta vez.</p><p>&#8212;S&#237;, pas&#233; por la sala de almacenaje principal&#8230;</p><p>Chac&#243;n volvi&#243; a la mesa, pero no se sent&#243;. Apoy&#243; los nudillos sobre la madera y se inclin&#243; apenas.</p><p>&#8212;La sala de almacenaje principal &#8212;repiti&#243;&#8212;. Donde guardan la seda.</p><p>Davan abri&#243; la boca y la cerr&#243;.</p><p>&#8212;El procurador Enna &#8212;dijo Chac&#243;n con voz casi amable&#8212; declara que os sorprendi&#243; all&#237;.</p><p>&#8212;Yo no estaba con ellos dos, yo solo pasaba por&#8230;</p><p>&#8212;&#191;Ellos dos? &#8212;lo interrumpi&#243; Chac&#243;n&#8212;. &#191;D&#243;nde estaba la mujer?</p><p>El silencio que sigui&#243; ten&#237;a una textura diferente al anterior. Era m&#225;s espeso.</p><p>&#8212;No estaba &#8212;explic&#243; Davan al fin&#8212;. Cuando llegu&#233; a esa sala, solo estaban los dos hombres.</p><p>&#8212;&#191;Y qu&#233; hac&#237;an?</p><p>La mand&#237;bula del interrogado se tens&#243;.</p><p>&#8212;Ten&#237;an seda en las manos.</p><p>&#8212;En medio de un incendio, con el edificio llen&#225;ndose de humo. &#8212;Chac&#243;n dej&#243; la frase en el aire&#8212;. Qu&#233; momento tan extra&#241;o para revisar el g&#233;nero.</p><p>&#8212;Yo no ten&#237;a nada &#8212;asegur&#243; Davan&#8212;. Yo no cog&#237; nada.</p><p>&#8212;Cu&#233;ntame lo que pas&#243; despu&#233;s.</p><p>Davan cerr&#243; los ojos un momento.</p><p>&#8212;Los guardias llegaron. No recuerdo cu&#225;ntos eran, pero el hombre negro&#8230; &#8212;Se detuvo.</p><p>&#8212;Contin&#250;a.</p><p>&#8212;Sus ojos&#8230; &#8212;neg&#243; con la cabeza como si intentara quitarse la imagen de encima&#8212; cambiaron. Cuando los guardias les alcanzaron, sus ojos eran naranjas, como si el fuego estuviera dentro de ellos.</p><p>Chac&#243;n no parpade&#243;.</p><p>&#8212;Sigue.</p><p>&#8212;Golpe&#243; a uno de ellos y el guardia sali&#243; por los aires &#8212;relataba despacio&#8212;. El segundo se le ech&#243; por la espalda y el hombre se gir&#243; demasiado r&#225;pido, sacudi&#243; el brazo y lo apart&#243; como si fuera ropa tendida.</p><p>Chac&#243;n tom&#243; asiento.</p><p>&#8212;&#191;Y el hombre de pelo canoso?</p><p>&#8212;Igual&#8230; &#8212;Davan buscaba las palabras con la mirada fija en la mesa&#8212;. Yo he visto soldados entrenados, he visto duelos en las ferias, s&#233; c&#243;mo se mueve un hombre que sabe pelear. Esto no era eso. Era como si supiera d&#243;nde iba a estar el siguiente golpe antes de que se lanzara. Esquivaba sin mirar. Daba un paso y estaba ya en otro sitio. Un guardia le agarr&#243; el brazo y &#233;l gir&#243; de una manera que no&#8230;, que no ten&#237;a sentido, y lo lanz&#243; al suelo.</p><p>La vela titil&#243; entre los dos hombres. Apret&#233; la pluma sin querer.</p><p>&#8212;&#191;Cu&#225;ntos guardias dices que eran? &#8212;pregunt&#243; Chac&#243;n sin apartarle la mirada.</p><p>&#8212;No lo recuerdo&#8230; &#191;seis?</p><p>&#8212;&#191;Y aun as&#237; escaparon?</p><p>&#8212;El humo era muy denso. Alguien tir&#243; varios estantes bloqueando el paso un momento, y cuando el humo se despej&#243; ya no estaban.</p><p>&#8212;&#191;Y t&#250;?</p><p>Davan no respondi&#243;.</p><p>&#8212;A ti s&#237; te encontraron &#8212;dijo Chac&#243;n en voz baja&#8212;. Con ellos. En la sala de la seda. Durante el incendio.</p><p>&#8212;Se lo he dicho, solo pasaba por all&#237; para huir.</p><p>&#8212;Davan.</p><p>El nombre, pronunciado sin adorno, cay&#243; sobre la mesa entre los dos como un emblema de metal.</p><p>&#8212;Te vieron con ellos en La Campana Rota. Te encontraron junto a ellos durante el robo. El fuego se extendi&#243; a cuatro edificios m&#225;s y hay varias personas con quemaduras graves. &#8212;Chac&#243;n se tom&#243; un momento&#8212;. Puedes seguir dici&#233;ndome que no ten&#237;as nada que ver. Pero antes de que decidas qu&#233; versi&#243;n quieres mantener, piensa bien en una cosa.</p><p>Se levant&#243; y apag&#243; la vela.</p><p>&#8212;Esos tres te usaron para entrar, desaparecieron con la seda y te dejaron dentro. &#8212;Se dirigi&#243; hacia la puerta y se detuvo con la mano en el marco&#8212;. La pregunta no es si trabajabas para ellos, Davan. La pregunta es si crees que ellos trabajaban para ti.</p><p>Cerr&#243; la puerta sin hacer ruido.</p><p>Un momento despu&#233;s, el emisario rode&#243; el pasillo y se acerc&#243; al cristal desde el exterior. Me mir&#243; a trav&#233;s del emplomado y se&#241;al&#243; mis notas con un dedo.</p><p>&#8212;Anota esto como prioritario &#8212;murmur&#243;.</p><p>Escrib&#237; lo que me dict&#243;:</p><p>&#171;Ojos naranjas<em>.</em>&#187;</p><div><hr></div><p><strong>Aemege Pyece </strong>&#129718;<strong> </strong></p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Suscr&#237;bete y recibe tu correspondencia cada semana.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La casa Jorenth.]]></title><description><![CDATA[D&#237;a 23, quinta luna, ciclo 610 d.U.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/primer-contacto-con-la-casa-jorenth</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/primer-contacto-con-la-casa-jorenth</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Sun, 19 Apr 2026 18:30:51 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/96b95606-f1a1-4214-9e04-2a3ecd5227ff_1376x768.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Fuente:</strong> P&#225;ginas del diario personal de Aemege (entrada original) </p><div><hr></div><p>Tomaba mi infusi&#243;n de hierbas con siral en una de las grandes mesas del Archivo de Perky y revisaba un tratado sobre las estrellas y el firmamento cuando recib&#237; una visita inesperada.</p><p>Se trataba de una mujer morena, de baja estatura y de unos treinta ciclos de edad. Vest&#237;a un atuendo azul propio de la corte, demasiado ostentoso para quien acude a este lugar sin un prop&#243;sito definido. Tom&#243; asiento frente a m&#237;, apoy&#243; los antebrazos sobre la mesa y fij&#243; su mirada en la m&#237;a, como si aguardase una reacci&#243;n.</p><p>Me levant&#233; sin demora, hice una leve reverencia y le di los buenos d&#237;as. No se movi&#243;. Asinti&#243; apenas y me indic&#243; que tomara asiento.</p><p>&#8212;Aemege &#8212;pronunci&#243; mi nombre como si nos conoci&#233;ramos, lo cual no era cierto&#8212;. &#191;Recibi&#243; mi carta? &#191;Qu&#233; datos obtuvo de la visita a la casa de banca Varylo?</p><p>Sus palabras me dejaron sin aliento.</p><p>&#8212;&#191;Chac&#243;n Ruby? &#8212;acert&#233; a preguntar.</p><p>La mujer asinti&#243;.</p><p>&#8212;Yo envi&#233; la carta, en efecto. Necesito informaci&#243;n, pero tambi&#233;n&#8230; discreci&#243;n.</p><p>&#8212;Ni siquiera s&#233; qui&#233;n es usted. &#191;Por qu&#233; deber&#237;a ayudarla? &#8212;inquir&#237;, con calma.</p><p>&#8212;Al igual que el emisario, a quien conozco bien, formo parte de la corte del rey Tedyseo.</p><p>Se interrumpi&#243; un instante antes de a&#241;adir:</p><p>&#8212;Y debo insistir en la necesidad de que esta visita permanezca en la m&#225;s estricta confidencialidad.</p><p>Su tono no dejaba lugar a dudas. Acto seguido, me pidi&#243; que relatara todo cuanto aconteci&#243; durante mi visita a la casa de banca.</p><p>Aquello me desconcert&#243;.</p><p>Si nadie conoc&#237;a los detalles de la investigaci&#243;n que el emisario y yo llevamos a cabo, &#191;c&#243;mo era posible que aquella mujer dispusiera de tal informaci&#243;n? &#191;Era una aliada de Chac&#243;n? De ser as&#237;, cabr&#237;a esperar que &#233;l me hubiese advertido.</p><p>&#8212;Antes de continuar, quiero saber qui&#233;n es y qu&#233; pretende &#8212;dije.</p><p>Sin responder de inmediato, extrajo un emblema de su t&#250;nica y lo deposit&#243; sobre la mesa. El sonido del metal al golpear la madera, junto al tono bajo de nuestra conversaci&#243;n, llam&#243; la atenci&#243;n de los estudiosos del Archivo, quienes nos instaron a continuar en otro lugar.</p><p>Mientras observaba la insignia &#8212;una jota atravesada por tres l&#237;neas perpendiculares&#8212;, nos retiramos a la sala que el emisario y yo empleamos para el an&#225;lisis de la investigaci&#243;n.</p><p>Hac&#237;a m&#225;s de una semana que no regresaba all&#237;, a&#250;n cubierto de documentos y libros abiertos sin respuesta. Chac&#243;n hab&#237;a partido hacia el sur de Nie poco despu&#233;s de encomendarme la visita a la casa de banca, debido a asuntos urgentes, y a&#250;n no hab&#237;a regresado a la ciudad.</p><p>Cerr&#233; la puerta y me present&#233; formalmente.</p><p>Ella inclin&#243; la cabeza.</p><p>&#8212;Mi nombre es Maelia Jorenth, heredera de la casa Jorenth.</p><p>&#8212;&#191;Heredera? &#8212;repet&#237;.</p><p>&#8212;Mi padre lleva enfermo un ciclo completo. Desde entonces, he asumido el control de la casa.</p><p>En aquel instante no comprend&#237; la magnitud de tal afirmaci&#243;n. No fue hasta m&#225;s tarde, tras indagar por mi cuenta, cuando entend&#237; que me hallaba ante la familia m&#225;s rica e influyente del reino, incluso por encima de los Varylo y del propio rey.</p><p>&#8212;Puedo ofrecerle influencia, acceso y libertad de movimiento durante la investigaci&#243;n &#8212;prosigui&#243;&#8212;. A cambio, solo pido una cosa: informaci&#243;n.</p><p>Hizo una breve pausa mientras yo trataba de procesar todo lo que estaba ocurriendo. Y entonces a&#241;adi&#243;:</p><p>&#8212;Llevo siguiendo sus movimientos desde el primer encuentro. En las grandes casas prestamos atenci&#243;n cada paso de los miembros de la corte. Y Chac&#243;n Ruby ha despertado m&#225;s sospechas de las que convienen.</p><p>&#8212;&#191;Conoce las intenciones del emisario? &#8212;pregunt&#233;.</p><p>&#8212;Las conozco. Y no difieren de las m&#237;as. Quiero descubrir qu&#233; est&#225; ocurriendo. &#8212;Clav&#243; su mirada sobre m&#237;&#8212;. Por eso necesito personas como ustedes. Por ahora, he decidido depositar mi confianza en usted.</p><p>Por un momento dud&#233;. Habr&#237;a sido prudente esperar el regreso del emisario. Pero el tiempo escaseaba.</p><p>&#8212;Entonces diga claramente qu&#233; espera de m&#237;.</p><p>Ella esboz&#243; una sonrisa contenida antes de responder:</p><p>&#8212;Deseo acceder a determinados almacenes y estructuras de la casa Varylo. Mi casa transporta seda desde numerosos territorios. Quiero introducirla en sus rutas y averiguar qu&#233; uso le dan, d&#243;nde la almacenan y c&#243;mo justifican las cantidades que pagan por ellas.</p><p>&#8212;&#191;Qu&#233; me ofrece a cambio?</p><p>&#8212;Cuantos recursos sean necesarios para llevar a cabo la tarea. Solo exijo discreci&#243;n. &#8212;Se acomod&#243; en la silla antes de establecer el siguiente punto&#8212;: Nos reuniremos en esta misma sala cada siete d&#237;as para informar sobre los avances. Y, esc&#250;cheme bien, el emisario Chac&#243;n es un hombre valioso, pero si contin&#250;a actuando de ese modo en la ciudad, terminar&#225;n con &#233;l, como han hecho con otros. He enviado mensajeros de confianza al taller de tejidos de Maravy, en la ciudad del mar. &#8212;Se inclin&#243; hacia delante y murmur&#243;&#8212;: El rey Tedyseo y la casa Varylo llevan a&#241;os reuni&#233;ndose en secreto, sin conocimiento de la corte.</p><p>Permanec&#237; en silencio, consciente de que la informaci&#243;n que estaba revelando Maelia era delicada.</p><p>&#8212;Me pondr&#233; en contacto con Chac&#243;n para concertar un encuentro formal entre los tres &#8212;concluy&#243;&#8212;. Necesito a personas como ustedes para hallar la verdad de lo que est&#225; ocurriendo. &#8212;Call&#243; un instante&#8212;. Porque algo se est&#225; poniendo en marcha, algo que escapa a nuestra comprensi&#243;n. &#8212;Su voz descendi&#243; hasta convertirse casi en un susurro. Levant&#243; la vista y a&#241;adi&#243;&#8212;: Y est&#225; ocurriendo aqu&#237;, en esta ciudad.</p><div><hr></div><p><strong>Aemege Pyece &#129718; </strong></p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Suscr&#237;bete y recibe tu correspondencia cada semana.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Anomalías físicas.]]></title><description><![CDATA[D&#237;a 29, quinta luna, ciclo 610 d.U.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/anomalias-fisicas</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/anomalias-fisicas</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Sun, 12 Apr 2026 07:02:48 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/84283540-e498-4279-9315-f480661fc651_1376x768.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Fuente:</strong> Testimonio de Filypo Mart&#237;n, cabo de la Legi&#243;n II de Perky-Nie. Relatado al emisario Chac&#243;n en un campamento militar al sur de Nie. Transcrito posteriormente para su conservaci&#243;n en el Archivo del Consejo. </p><div><hr></div><p>Tras la derrota de las fuerzas del reino en una campa&#241;a al sur de Nie, el emisario Chac&#243;n accedi&#243; a un campamento de guerra junto al mag&#237;ster Auron, la corte del rey Tedyseo, varios nobles implicados en la financiaci&#243;n de la operaci&#243;n y la guardia personal de la corona.</p><p>El prop&#243;sito declarado de la visita era comunicar la llegada inminente de dos legiones completas procedentes de Varyn para realizar el tan esperado relevo.</p><p>El prop&#243;sito real era otro: el rey Tedyseo hab&#237;a decidido acudir en persona ante la Legi&#243;n II de Perky-Nie, desplegada en aquel desierto durante tanto tiempo.</p><p>Que el propio monarca se desplazara hasta una zona activa de conflicto no tiene precedente.</p><p>La intenci&#243;n era clara: sostener la moral de una legi&#243;n que llevaba demasiado tiempo abandonada en el frente. Sin embargo, la situaci&#243;n hallada en el campamento aport&#243; informaci&#243;n de mayor relevancia para la presente investigaci&#243;n.</p><p>Entre los supervivientes de la retirada se interrog&#243; a un cabo del ej&#233;rcito perkyniano que hab&#237;a logrado escapar del enfrentamiento junto a parte de su escuadra.</p><p>Su testimonio coincide de forma significativa con otros registros previamente conservados por este archivo: en particular, con el relato del emisario Chac&#243;n sobre la batalla del acantilado, el relato de Jey Pyece en las islas centrales y con ciertas referencias indirectas aparecidas en documentos mar&#237;timos vinculados al norte y al este del mundo conocido.</p><p>Seg&#250;n el testigo, el inicio del combate result&#243; favorable a las fuerzas del reino. Las l&#237;neas resist&#237;an, la caballer&#237;a manten&#237;a la presi&#243;n y la superioridad t&#225;ctica parec&#237;a suficiente para sostener el avance. La situaci&#243;n cambi&#243; de forma brusca en el momento en que comenz&#243; una intensa ca&#237;da de l&#225;grimas sobre el campo de batalla.</p><p>El detalle relevante no es &#250;nicamente la coincidencia atmosf&#233;rica, sino el cambio inmediato observado en la capacidad f&#237;sica por parte del enemigo. El testigo describe a los combatientes del este como hombres delgados, mal equipados y de apariencia agotada en los momentos previos al enfrentamiento.</p><p>Tras el inicio de la lluvia, ese mismo grupo ejecut&#243; acciones incompatibles con las capacidades ordinarias de un cuerpo humano: derribaron caballos de guerra con una violencia desproporcionada, rompieron formaciones armadas sin mostrar agotamiento visible y abatieron soldados entrenados mediante golpes &#250;nicos, dirigidos con precisi&#243;n al pecho, al cuello o a las articulaciones. El incremento fue simult&#225;neo en muchos de ellos, y el testigo lo sit&#250;a en el momento exacto en que las l&#225;grimas comenzaron a caer.</p><p>Debe subrayarse que el testimonio no atribuye estos cambios a fervor religioso ni a ninguna estrategia militar identificable. No hubo se&#241;al de mando. No hubo preparaci&#243;n visible. El cambio fue s&#250;bito, colectivo y coincidente con el fen&#243;meno atmosf&#233;rico.</p><p>A este primer elemento se sum&#243; un segundo, igualmente relevante: la llegada de refuerzos organizados, equipados con armaduras sin emblema ni filiaci&#243;n visible.</p><p>El testigo distingue con claridad entre los combatientes del primer grupo y esta segunda formaci&#243;n, de car&#225;cter disciplinado y coordinado.</p><p>La distinci&#243;n sugiere una operaci&#243;n de mayor envergadura y mejor estructurada de lo que el reino ha reconocido p&#250;blicamente hasta ahora.</p><p>Considerando la coincidencia entre este registro y los documentos anteriores conservados por el Consejo, se establece con car&#225;cter provisional la siguiente hip&#243;tesis de trabajo: la ca&#237;da de l&#225;grimas podr&#237;a guardar relaci&#243;n con episodios de incremento f&#237;sico an&#243;malo observados en determinados individuos tras su contacto, proximidad o exposici&#243;n al fen&#243;meno, mediante un mecanismo cuya naturaleza permanece desconocida.</p><p>Hasta la fecha, no hay pruebas concluyentes que permitan establecer la relaci&#243;n causal entre ambos fen&#243;menos ni identificar las variables responsables de la aparente susceptibilidad observada entre los individuos expuestos. Sin embargo, la recurrencia de esta asociaci&#243;n en fuentes independientes y en distintos contextos hace recomendable mantener la hip&#243;tesis bajo estudio y descarta, por el momento, su atribuci&#243;n exclusiva a errores de observaci&#243;n, distorsiones del testimonio o interpretaciones de car&#225;cter supersticioso.</p><p>La investigaci&#243;n contin&#250;a mediante la recopilaci&#243;n de nuevos testimonios, el contraste de registros atmosf&#233;ricos correspondientes a las zonas afectadas y la localizaci&#243;n de referencias hist&#243;ricas o documentales que pudiera vincular las l&#225;grimas con alteraciones f&#237;sicas en seres humanos.</p><p>En consecuencia, el fen&#243;meno cumple los requisitos m&#237;nimos para su tratamiento como materia de investigaci&#243;n formal.</p><div><hr></div><p><strong>Firmantes del documento:</strong> Chac&#243;n Ruby, Aemege Pyece</p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Suscr&#237;bete y recibe tu correspondencia cada semana.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Una carta interceptada.]]></title><description><![CDATA[D&#237;a 16, quinta luna, ciclo 610 d.U.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/una-carta-interceptada</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/una-carta-interceptada</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Mon, 06 Apr 2026 06:00:58 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/6821c76e-8314-43bd-925e-7b5e39364866_1376x768.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Fuente:</strong> P&#225;ginas del diario personal de Aemege (entrada original)</p><div><hr></div><p>En las &#250;ltimas semanas he mantenido m&#225;s encuentros con el emisario de guerra Chac&#243;n de los que juzgar&#237;a propios del orden natural de las cosas. Siempre en lugares discretos. Siempre por su voluntad. Chac&#243;n no es hombre que se mueva sin causa. Y, sin embargo, desde alg&#250;n tiempo atr&#225;s, parece adelantarse a un suceso que a&#250;n no alcanzo a discernir.</p><p>Hoy me ha hecho entrega de una carta. Interceptada, seg&#250;n afirma, por manos cuya identidad desconoce. No iba dirigida a nosotros. Y, aun as&#237;, ha venido a parar a nosotros.</p><p>El mensajero que la portaba no supo dar raz&#243;n de su origen. Solo obedec&#237;a mandato: &#171;Entregarla al emisario de guerra Chac&#243;n&#187;.</p><p>El documento est&#225; escrito para una mujer llamada Mheriam Lawsonya, nombre que no despierta memoria en m&#237;. Mas no es el nombre lo que m&#225;s me inquieta, sino los lugares: la casa de banca Varylo, n&#250;mero seis, a las afueras de Perky; el otro, el verdadero destino del env&#237;o: un taller de tejidos en la ciudad del mar, en Maravy.</p><p>En extremos opuestos del Imperio.</p><p>Dos puntos distantes. Dos funciones dispares. Y, no obstante, ligados por un mismo rastro: la seda.</p><p>En una de mis p&#225;ginas anteriores me preguntaba por qu&#233; el Imperio paga tan alto precio por tal materia. Hoy la pregunta ha mudado: &#191;por qu&#233; precisa ocultarla?</p><p>Chac&#243;n me encomend&#243; acudir a la casa de banca en su nombre. Puso en mis manos su emblema, el mismo que le franquea entrada a todo edificio bajo jurisdicci&#243;n del reino. No hab&#237;a raz&#243;n para prever negativa.</p><p>La casa Varylo no es instituci&#243;n menor. Pertenece a una de las familias m&#225;s influyentes de Perky. Gobiernan buena parte de las casas de banca de la ciudad, as&#237; como talleres, edificios y herrer&#237;as. Y mantienen presencia en la corte del rey. Nada de cuanto acontece bajo su nombre deber&#237;a escapar al conocimiento del reino. O as&#237; cabr&#237;a esperar.</p><p>Fui recibido con la formalidad acostumbrada. El procurador examin&#243; el emblema de Chac&#243;n con detenimiento. Por unos instantes guard&#243; silencio. Ni siquiera alz&#243; la vista. Cuando habl&#243;, lo hizo con un tono que no hall&#233; concordante.</p><p>&#8212;La c&#225;mara est&#225; siendo restaurada &#8212;explic&#243; escogiendo claramente cada palabra con excesivo cuidado&#8212;. Lamento informarle de que no podr&#225; entrar en ella.</p><p>Le propuse otra, y luego otra m&#225;s. Cada respuesta ven&#237;a acompa&#241;ada de una nueva excusa. Finalmente, le ofrec&#237; que me mostrase cualquiera que juzgase conveniente. Fue entonces cuando dej&#243; de responder como funcionario y comenz&#243; a mirarme como quien mide hasta d&#243;nde est&#225; dispuesto a llegar su interlocutor.</p><p>&#8212;&#191;Qu&#233; busca exactamente?</p><p>Respond&#237; sin rodeos:</p><p>&#8212;Una revisi&#243;n formal de ciertas cajas pertenecientes al tesoro real. Nada fuera de lo dispuesto.</p><p>Accedi&#243; a mostrarme algunos documentos, mas evit&#243; en todo momento conducirme al interior.</p><p>&#8212;Aqu&#237; no hay nada que mencione la seda.</p><p>Al pronunciar esa &#250;ltima palabra todo mud&#243;. No hubo duda, no hubo vacilaci&#243;n. Alz&#243; el brazo y dio la voz.</p><p>Los guardias acudieron de inmediato. Tan solo con la orden, sin explicaci&#243;n ni advertencia, fui reducido y expulsado del recinto sin margen de r&#233;plica.</p><p>Mientras me conduc&#237;an hacia la salida, el procurador repiti&#243; en m&#225;s de una ocasi&#243;n:</p><p>&#8212;&#161;Solo el mism&#237;simo Varylo tiene acceso a tal informaci&#243;n!</p><p>Fue entonces cuando comprend&#237; que no me hallaba ante una negativa com&#250;n. Hab&#237;a algo m&#225;s, algo que no se dec&#237;a.</p><p>No opuse resistencia. Mas part&#237; con una certeza que antes no pose&#237;a: existen estructuras dentro del reino que no responden al reino.</p><p>Antes de regresar al carruaje, volv&#237; a la recepci&#243;n. Hab&#237;a dejado all&#237; algunas de mis pertenencias. Fue entonces cuando la vi.</p><p>Una joven.</p><p>Recog&#237;a unas cajas en silencio, como si supiese m&#225;s de lo que mostraba. Nuestras miradas se cruzaron apenas un instante. Nadie habl&#243;. Pero hubo algo en sus ojos, algo que me dio motivo suficiente para vincularla con la carta. Ninguno que pueda dejar asentado por escrito.</p><p>Y, aun as&#237;, hay en todo esto algo que mi juicio reh&#250;sa ignorar.</p><div><hr></div><p><strong>Aemege Pyece &#129718;</strong></p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Suscr&#237;bete y recibe tu correspondencia cada semana.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Carta anónima a una madre.]]></title><description><![CDATA[D&#237;a 26, cuarta luna, ciclo 610 d.U.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/carta-anonima-a-una-madre</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/carta-anonima-a-una-madre</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Mon, 30 Mar 2026 06:01:35 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/77483910-dfc1-431c-a533-24a0f0d00f09_2752x1536.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Fuente:</strong> Carta requisada an&#243;nima, dirigida a Mheriam Lawsonya. (Documento original)</p><div><hr></div><p>Querida madre:</p><p>Perdona la demora. Los d&#237;as aqu&#237; no transcurren como esperaba. Es la tercera casa de banca en la que trabajo desde mi llegada y empiezo a comprender por qu&#233; nadie permanece demasiado tiempo en ninguna de ellas.</p><p>El procurador es un hombre meticuloso. Nada escapa a su control.</p><p>A veces tengo la impresi&#243;n de que observa m&#225;s de lo que deber&#237;a. Aqu&#237; las palabras se miden y el silencio se respeta.</p><p>Me admitieron sin dificultad. Me proporcionaron alojamiento y un salario digno. En apariencia, no me falta nada. Y, sin embargo, nunca me he sentido tan fuera de lugar.</p><p>He seguido tus indicaciones. La casa de banca Varylo, n&#250;mero seis, a las afueras de Perky, recibe y gestiona un tipo de mercanc&#237;a que no figura en los registros habituales. No puedo afirmar con certeza ni su procedencia ni su destino. Pero he visto lo suficiente.</p><p>Algunas piezas llegan en fragmentos de mayor tama&#241;o. Se almacenan en c&#225;maras internas, lejos de la vista del resto del personal.</p><p>Otras, en cambio, son mucho m&#225;s peque&#241;as. Estas no permanecen aqu&#237;; se preparan y salen con rapidez. No s&#233; ad&#243;nde ni qui&#233;n las recibe.</p><p>El personal cambia con frecuencia, m&#225;s de lo que considero razonable. Hay rostros que dejan de aparecer sin explicaci&#243;n.</p><p>Y preguntas que no vuelven a formularse.</p><p>Empiezo a pensar que cada uno de nosotros solo conoce aquello que necesita saber. Intentar&#233; permanecer aqu&#237; el tiempo suficiente para averiguar algo m&#225;s, aunque no estoy segura de cu&#225;nto podr&#233; sostener esta situaci&#243;n.</p><p>Nuestra distancia comienza a sentirse de otra forma, no solo en el espacio, tambi&#233;n en el tiempo. Te echo de menos.</p><p>Conf&#237;o en que estas l&#237;neas resulten de utilidad.</p><p>Cumplir&#233; con lo que te promet&#237;. Pase lo que pase.</p><p><em>Para Mheriam Lawsonya, taller de tejidos de la Ciudad del Mar, en Maravy.</em></p><div><hr></div><p><strong>Aemege Pyece &#129718;</strong></p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Suscr&#237;bete y recibe tu correspondencia cada semana.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Hay viajes que te rompen por dentro.]]></title><description><![CDATA[D&#237;a 12, quinta luna, ciclo 610 d.U.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/hay-viajes-que-te-rompen-por-dentro</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/hay-viajes-que-te-rompen-por-dentro</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Mon, 23 Mar 2026 07:02:41 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/0ddce1d7-a997-4df9-83db-c1384ed0301a_1376x768.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Fuente</strong>: P&#225;ginas del diario personal de Aemege (entrada original)</p><div><hr></div><p>Hoy ha sido un d&#237;a dif&#237;cil. Ser hermano mayor es un privilegio que no todos pueden disfrutar y una responsabilidad que te acompa&#241;a toda la vida.</p><p>No recuerdo la &#250;ltima vez que habl&#233; con Jey. Dir&#237;a que parti&#243; con la primera luna de este ciclo. Y, sin embargo, el hombre con el que hoy he compartido mesa ya no es el mismo. El mar lo ha cambiado.</p><p>Habla poco. Mas cuando lo hace, escoge bien sus palabras.</p><p>Durante a&#241;os cre&#237; que su vida no era sino una sucesi&#243;n de rutas, jornadas y aventuras que poco pod&#237;an aportar a aquello que intento comprender.</p><p>Hoy ya no sostengo tal certeza.</p><p>Me ha referido algunos sucesos ocurridos en una de sus &#250;ltimas traves&#237;as hacia el este. Y, m&#225;s all&#225; de las coincidencias entre su relato y las conclusiones de mi investigaci&#243;n, lo que verdaderamente me inquieta es &#233;l. Su actitud. Su forma de mirar el mundo.</p><p>Siempre ha sido reservado, pero tambi&#233;n atento. Ha visto morir a uno de sus compa&#241;eros, y eso lo ha marcado. Seg&#250;n cuenta, un hombre destroz&#243; la cabeza de su amigo de un solo golpe; a &#233;l, en cambio, apenas le dej&#243; un morado en el costado.</p><p>Jey lo atribuye a la fortuna. A un golpe mal dado. Yo no lo creo. Tiene la mirada de quien no se perdona lo ocurrido. Cree que pudo haberlo salvado.</p><p>No me corresponde aliviar esa carga. Solo puedo ofrecerle mi atenci&#243;n. No entiendo por qu&#233; aquel ind&#237;gena no acab&#243; con su vida.</p><p>Y, aun as&#237;, estoy convencido de que guarda relaci&#243;n con el relato de Chac&#243;n Ruby y la batalla del acantilado. El emisario hablaba de un soldado capaz de desplegar una fuerza imposible. No puede ser casualidad. En ambos relatos ca&#237;an l&#225;grimas del cielo.</p><p>&#191;Y si tal fen&#243;meno estuviera ligado a algo m&#225;s? &#191;A una forma de poder que a&#250;n no comprendemos?</p><p>En muchos rincones de este mundo he escuchado que quienes no temen a nada viven m&#225;s ciclos, pero no alcanzo a comprender c&#243;mo es posible no temer a la muerte.</p><p>Durante nuestra infancia, Jey siempre pareci&#243; estar por encima de toda adversidad, no por poseer un conocimiento extraordinario ni un dominio exhaustivo de ninguna habilidad, sino por ser capaz de someterse a una profunda rendici&#243;n.</p><p>&#191;Ser&#225; ese el motivo? &#191;Aceptar lo inevitable sin resistencia?</p><p>Un anciano dijo una vez: &#171;No importa lo que te sucede, sino qu&#233; haces con ello&#187;. Y Jey es un maestro en eso. La vida en el mar es dura; escogi&#243; ese camino sin pensar demasiado, guiado por el deseo de aventura y una afinada intuici&#243;n. Y ahora parece moverse en &#233;l con una naturalidad que no deja de inquietarme. Su forma de enfrentarse al peligro resulta casi irritante. Y, al mismo tiempo, digna de admiraci&#243;n.</p><p>He tratado poco con el emisario Chac&#243;n, pero lo suficiente para advertir ciertos paralelismos entre ambos.</p><p>&#191;Y si fuera eso? &#191;Y si esas l&#225;grimas protegieran a quienes no sienten miedo? A quienes no traicionar&#237;an lo que son, ni siquiera ante la muerte. A quienes est&#225;n dispuestos a rendir su alma por defender sus valores. &#191;Y si esa forma de enfrentarse al mundo ofreciera cierta resistencia ante estas anomal&#237;as?</p><p>Hay, adem&#225;s, algo de nuestra conversaci&#243;n que no consigo apartar de mi mente. Habl&#243; del cargamento que recogieron en la isla. Lo hizo sin darle importancia, como si fuera un detalle m&#225;s del viaje. Mas hubo algo en su tono que no encajaba con mis pensamientos. Como si no pudiera decir m&#225;s.</p><p>&#8212;Durante las noches de regreso, el interior del barco parec&#237;a vivo &#8212;hab&#237;a dicho.</p><p>No supo explicarlo con claridad. No era un sonido, sino m&#225;s bien una vibraci&#243;n. Como si la madera del casco guardara algo que empujaba desde dentro.</p><p>Intent&#233; atribuirlo al cansancio, pues el mar distorsiona los sentidos, pero, al preguntarle de nuevo, guard&#243; silencio. Y entonces a&#241;adi&#243; algo que no hab&#237;a mencionado al principio:</p><p>&#8212;No es la primera vez. Ha ocurrido en otras traves&#237;as, en circunstancias similares. Siempre con el mimo tipo de carga.</p><p>No ofreci&#243; explicaci&#243;n alguna. Ni pareci&#243; interesado en hallarla. Para &#233;l, no era m&#225;s que una curiosidad, un detalle sin importancia. Y, sin embargo no logro dejar de pensar en ello.</p><p>Hasta donde sabemos, el Imperio paga precios desorbitados por el material. Y, aun as&#237;, apenas existe informaci&#243;n fiable sobre su origen o naturaleza. Nadie sabe nada al respecto, y nadie parece dispuesto a averiguarlo.</p><p>Todo parece indicar que guarda relaci&#243;n con estas anomal&#237;as.</p><p>Y ahora no puedo sino preguntarme: &#191;por qu&#233; el Imperio muestra tanto inter&#233;s? &#191;Estar&#225; todo relacionado? &#191;Qu&#233; sabe el Imperio que nosotros no?</p><div><hr></div><p><strong>Aemege Pyece</strong> &#129718;</p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Suscr&#237;bete y recibe tu correspondencia cada semana.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div><p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Lágrimas en el cielo.]]></title><description><![CDATA[D&#237;a 3, segunda luna, ciclo 610 d.U.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/lagrimas-en-el-cielo</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/lagrimas-en-el-cielo</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Mon, 16 Mar 2026 08:21:30 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/7def5bf2-b610-42e5-bc35-a2706ba8a66e_1376x768.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Fuente:</strong> Testimonio de Jey Pyece, marinero de una ruta comercial y hermano de Aemege. Relatado a Chac&#243;n y transcrito posteriormente por el cronista para su conservaci&#243;n en el Archivo del Consejo.</p><div><hr></div><p>Hab&#237;a noches en el mar que uno recordaba toda la vida. No por el sonido de las olas rompiendo contra el casco del barco ni por el olor a madera mojada, sino porque las estrellas lloraban fuego sobre el mundo.</p><p>Naveg&#225;bamos en una ruta comercial hacia el puerto de Carym, al este, cuando comenz&#243; la lluvia de l&#225;grimas. Ca&#237;an del cielo con un silbido extra&#241;o: un sonido agudo que se met&#237;a en los o&#237;dos y dejaba un pitido persistente, como si el aire mismo se estuviera desgarrando.</p><p>Nuestra ruta sol&#237;a bordear las islas centrales. No porque quisi&#233;ramos, sino porque era lo m&#225;s prudente. En esas tierras habitaban tribus salvajes, y acercarse demasiado rara vez terminaba bien. Adem&#225;s, nunca se hab&#237;a encontrado nada de valor all&#237;.</p><p>Hasta esa noche.</p><p>Las l&#225;grimas cayeron sobre una de aquellas islas. Y, aunque el impacto era reciente y el terreno seguramente seguir&#237;a removido, decidimos arriesgarnos. Si algo hab&#237;a sobrevivido a la ca&#237;da, podr&#237;amos llevarnos buen material.</p><p>El lugar era tan hermoso que resultaba confuso.</p><p>Una playa de arena cristalina se extend&#237;a frente a nosotros. Detr&#225;s, una jungla espesa ascend&#237;a por la ladera hasta un enorme pico que dominaba toda la isla.</p><p>Un volc&#225;n.</p><p>Apenas hab&#237;amos empezado a explorar la orilla cuando aparecieron los hombres de las tribus. Salieron de entre la vegetaci&#243;n y nos rodearon sin demasiada coordinaci&#243;n. No parec&#237;an especialmente diestros en combate. Iban armados con lanzas y apenas cubiertos con taparrabos.</p><p>Nuestro capit&#225;n levant&#243; una mano y trat&#243; de mediar. Quiz&#225; podr&#237;amos evitar la sangre y llegar a alg&#250;n acuerdo. Pero estaba claro que con esa gente no habr&#237;a trato posible.</p><p>Antes siquiera de acercarse del todo, uno de cabello largo y negro lanz&#243; su arma contra nosotros. Por suerte, fall&#243;.</p><p>Y con eso bast&#243; para iniciar la trifulca.</p><p>No parec&#237;an muchos, aunque pens&#233; que quiz&#225; habr&#237;a m&#225;s escondidos entre los &#225;rboles. Nuestro capit&#225;n orden&#243; reagruparnos hacia un lado de la playa y mand&#243; a algunos preparar el bote, por si hab&#237;a que abandonar la isla.</p><p>Al final no fue necesario huir. Aunque perdimos a un compa&#241;ero, conseguimos contenerlos, pero hab&#237;a algo extra&#241;o en ellos :a veces se mov&#237;an muy r&#225;pido. Otras, en cambio, parec&#237;an torpes.</p><p>Uno de ellos me lanz&#243; dos metros hacia atr&#225;s de una patada. Sent&#237; el costado vibrar como si me hubieran golpeado con un martillo. Y, sin embargo, un momento despu&#233;s fallaba todos sus ataques, como si no supiera pelear.</p><p>Vi con mis propios ojos c&#243;mo uno de ellos desfigur&#243; por completo el rostro de Mico con un solo pu&#241;etazo. Muri&#243; all&#237; mismo.</p><p>Ayud&#233; al capit&#225;n en su combate. No consegu&#237;amos asestarle un golpe mortal a ese desgraciado. Resist&#237;a y esquivaba todo. Hasta que no logramos rodearlo entre tres no conseguimos derribarlo.</p><p>Cuando todo termin&#243;, los cont&#233;: solo nueve hombres nos hab&#237;an causado todos esos problemas.</p><p>Era evidente que algo no estaba bien en ellos. Lo not&#233; en sus ojos. No todo el tiempo, pero cuando ese tipo me dio la patada, le brillaron. Parec&#237;an impulsados por una fuerza que no lograba comprender.</p><p>Nos acercamos al cuerpo de Mico. La mitad de su cara hab&#237;a desaparecido. Aquello no era obra de un simple pu&#241;etazo. Ten&#237;a que ser algo m&#225;s.</p><p>Pasamos el resto del d&#237;a explorando la zona: sus chozas, los alrededores de la playa y las laderas cercanas. No nos atrevimos a entrar en la jungla.</p><p>No encontramos a nadie m&#225;s. Solo varias cajas llenas de seda. Fue un gran bot&#237;n. Aunque, por desgracia, las l&#225;grimas hab&#237;an ca&#237;do un poco m&#225;s al norte de la isla.</p><p>Y abrirse paso entre la selva no ser&#237;a r&#225;pido ni sencillo. Para entonces, payl ya estar&#237;a cayendo en el horizonte.</p><p>Aquella isla no era un lugar donde un hombre quisiera pasar la noche.</p><p>Regresamos al mar para mantener el pescuezo a salvo.</p><div><hr></div><p><strong>Aemege Pyece &#129718;</strong></p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Suscr&#237;bete y recibe tu correspondencia cada semana.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La Batalla del acantilado.]]></title><description><![CDATA[D&#237;a 7, primera luna, ciclo 610 d.U.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/supervivientes</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/supervivientes</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Wed, 11 Mar 2026 14:02:39 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/6c97ac2e-d83d-43a0-9cdd-2285b775ede8_1376x768.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Fuente:</strong> Relatado por Chac&#243;n, antiguo suboficial de la Legi&#243;n I de Perky-Nie, uno de los pocos supervivientes de la Batalla del Acantilado (610 d.u.).</p><div><hr></div><p>El cielo estaba despejado y el viento soplaba suave sobre los acantilados. Desde nuestra posici&#243;n se escuchaba romper las olas contra las rocas, un sonido profundo que ascend&#237;a como un susurro. El terreno, sin embargo, era traicionero: pendientes irregulares, pedruscos sueltos y un precipicio que ca&#237;a directo al mar.</p><p>Todo parec&#237;a estar de nuestro lado. Super&#225;bamos al enemigo tres a uno, las formaciones estaban bien dispuestas, la l&#237;nea avanzaba firme. Adem&#225;s, cont&#225;bamos con refuerzos en la retaguardia procedentes del reino de Varyn.</p><p>Y, aun as&#237;&#8230;</p><p>Entre los hombres de mi escuadra corr&#237;a un presentimiento extra&#241;o. No sabr&#237;a decir la raz&#243;n, era como si el aire mismo estuviera tenso, como si algo invisible aguardara el momento de revelarse.</p><p>El enemigo comenz&#243; a avanzar. Lo hicieron sin formaci&#243;n, caminando despacio, sin prisa. Aquello nos puso nerviosos. Eran hombres corrientes, igual que nosotros. Algunos llevaban armaduras gastadas por el uso. Otros parec&#237;an simples granjeros.</p><p>Avanz&#225;bamos en formaci&#243;n cerrada, directos al impacto.</p><p>Nunca olvidar&#233; aquel momento: primero lleg&#243; el choque de escudos; todo parec&#237;an piezas de un puzle mayor. Comenzaron a caer l&#225;grimas del cielo. El campo se llen&#243; de gritos. Hombres corriendo, lanzas bajando, espadas golpeando los escudos y un pitido que te soplaba dentro del cr&#225;neo.</p><p>Esos granjeros atravesaban nuestras filas como si la carne y el hierro no significaran nada para ellos. Eran demasiado r&#225;pidos, demasiado fuertes. Para derribar a uno de ellos hac&#237;an falta cuatro de los nuestros. Pero, incluso as&#237;, muchos ca&#237;an antes de conseguirlo.</p><p>Vi a soldados partirse el brazo al intentar bloquear un golpe. Aquello no era una batalla. Se convirti&#243; en una matanza. Nuestra legi&#243;n estaba bien entrenada, era disciplinada, y estaba endurecida por a&#241;os de campa&#241;as. Sin emabrgo, esos delgaduchos nos estaban destrozando.</p><p>Las l&#225;grimas se fueron fragmentando. Parec&#237;a una lluvia y pronto nos caer&#237;a encima. El campo se volvi&#243; naranja en cuesti&#243;n de minutos.</p><p>Intent&#233; mantener la formaci&#243;n de mi escuadra cuando el enemigo alcanz&#243; nuestra l&#237;nea. Pero comenzaron a caer uno a uno. Cuando quise darme cuenta, solo qued&#225;bamos unos pocos.</p><p>Hab&#237;a perdido la noci&#243;n del tiempo. Mir&#233; a mi alrededor y comprend&#237; la verdad: la batalla estaba perdida.</p><p>Los refuerzos de Varyn hab&#237;an desaparecido. Nuestro mag&#237;ster ya no estaba a la vista Las otras compa&#241;&#237;as de la legi&#243;n resist&#237;an como pod&#237;an, reducidas a peque&#241;os grupos rodeados por el enemigo.</p><p>Reun&#237; a los supervivientes de mi escuadra y nos retiramos hacia lo alto del acantilado. Desde all&#237; podr&#237;amos ganar altura&#8230;, tal vez abrir un camino para escapar.</p><p>Pero esos animales nos siguieron. A&#250;n recuerdo el sonido de sus pasos. Solo cinco alcanzamos la cima.</p><p>Uno de los enemigos golpe&#243; a Ydalgo &#8212;un muchacho de mi escuadra&#8212; en la cabeza y lo dej&#243; inconsciente en el suelo. Sus ojos brillaban con una intensidad inquietante sobre la oscuridad de su piel.</p><p>Nos acorralaron por arriba. Cuatro contra cuatro. En circunstancias normales, est&#225;bamos bien instruidos para un combate as&#237;.</p><p>Fue entonces cuando ocurri&#243; algo que a&#250;n hoy no s&#233; explicar. Moreno &#8212;otro de mis soldados m&#225;s leales&#8212; se lanz&#243; contra ellos sin decir una palabra. No s&#233; en qu&#233; momento sucedi&#243;, pero sus movimientos dejaron de parecer humanos. Eran m&#225;s r&#225;pidos. M&#225;s precisos. Lo vi derribar a su adversario con un solo golpe y girarse hacia el siguiente sin dudar. Sus golpes resonaban como martillazos contra el hierro.</p><p>Nos lanzamos a ayudarle, pero fuimos cayendo. Moreno abati&#243; al segundo.</p><p>&#8212;&#161;Huid! &#8212;bram&#243;.</p><p>Pero ya solo qued&#225;bamos nosotros. Quiz&#225;s Ydalgo segu&#237;a vivo en el suelo. No quise abandonarlos; hab&#237;a visto morir a toda mi escuadra.</p><p>&#201;ramos dos contra dos, aunque yo ten&#237;a un brazo roto.</p><p>Los ojos de Moreno brillaron, los enemigos se estremecieron. El muchacho salt&#243; hacia delante. Un instante despu&#233;s, se desliz&#243; detr&#225;s de uno de ellos y le abri&#243; la garganta. El otro se lanz&#243; contra m&#237;. Su lanza me atraves&#243; el vientre antes de que pudiera reaccionar.</p><p>No me dio tiempo a moverme.</p><p>Me levant&#243; del suelo con el arma clavada en el cuerpo. Entonces, su cabeza cay&#243; rodando por la roca. Moreno lo hab&#237;a decapitado por la espalda.</p><p>Ca&#237; al suelo.</p><p>Las l&#225;grimas del cielo impactaron en un extremo del campo de batalla. El borde del acantilado comenz&#243; a temblar.</p><p>Moreno me ayud&#243; a levantarme, pero vimos a Ydalgo deslizarse por la roca que se desprend&#237;a y caer al mar.</p><p>Desde lo alto todav&#237;a se alzaban columnas de polvo.</p><p>A&#250;n quedaban l&#237;neas aliadas combatiendo. Nosotros nos marchamos. Caminamos durante un d&#237;a entero antes de alcanzar el campamento. El reino de Perky-Nie hab&#237;a sufrido una derrota terrible.</p><p>Cuando las tropas de Varyn se retiraron, gran parte de nuestro ej&#233;rcito qued&#243; atrapado en los acantilados.</p><p>M&#225;s de diez mil camaradas murieron aquel d&#237;a.</p><p>Al llegar al campamento, el mag&#237;ster Auron y la corte militar de la legi&#243;n nos recibieron como h&#233;roes.</p><p>No me sent&#237;a as&#237;.</p><p>Hab&#237;a visto morir a todos mis hombres. Y yo mismo estaba medio moribundo.</p><p>Auron declar&#243; ante la corte que lo ocurrido solo pod&#237;a interpretarse como un acto solemne para el Imperio. Y me nombr&#243; nuevo consejero de guerra.</p><p>Desde entonces sirvo en la corte del rey Tedyseo. Moreno fue ascendido a capit&#225;n de compa&#241;&#237;a. M&#225;s tarde me confes&#243; que no recuerda qu&#233; ocurri&#243; all&#237; arriba. Cada vez que intentaba evocarlo, se quedaba sin palabras.</p><p>Algunos dijeron que sobrevivimos por un milagro. Tal vez sea cierto.</p><p>Ahora mis d&#237;as transcurren lejos del campo de batalla; me ocupo de asuntos del reino: conflictos con el este, disputas entre ciudades, decisiones que requieren m&#225;s juicio que espada.</p><p>Pero algunas noches&#8230; todav&#237;a oigo el mar golpeando los acantilados.</p><p>Y recuerdo aquel d&#237;a.</p><div><hr></div><p><strong>Aemege Pyece &#129718;</strong></p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Suscr&#237;bete y recibe tu correspondencia cada semana.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Verdades a medias.]]></title><description><![CDATA[D&#237;a 24, cuarta luna, ciclo 610 d.U.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/verdades-a-medias</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/verdades-a-medias</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Sun, 08 Mar 2026 20:01:01 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/99d1a74f-4321-4e5d-a2a2-3a3be5e38fe1_1376x768.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Fuente:</strong> reconstrucci&#243;n de Aemege a partir de sus notas y del testimonio de Chac&#243;n; referencias cruzadas con registros del Archivo P&#250;blico de Perky.</p><div><hr></div><p>Aemege concert&#243; una reuni&#243;n con uno de sus contactos dentro de la corte imperial.</p><p>Mientras aguardaba dicho encuentro, dedic&#243; varios d&#237;as a recorrer algunos de los lugares que en otro tiempo hab&#237;an sido lo m&#225;s cercano a un hogar.</p><p>Entre ellos, visit&#243; el Archivo P&#250;blico de Perky, uno de los edificios m&#225;s antiguos de la ciudad y, seg&#250;n algunos registros, el primer archivo formal creado en el mundo conocido.</p><p>El acceso a ciertas salas no resultaba sencillo. Sin embargo, Aemege conservaba a&#250;n la amistad de algunos custodios del lugar, gracias a los cuales pudo consultar varios vol&#250;menes antiguos que rara vez eran solicitados por los investigadores.</p><p>Entre aquellos textos encontr&#243; un tratado dedicado al origen de las llamadas l&#225;grimas.</p><p>Los manuscritos las describ&#237;an como formaciones cristalizadas que descend&#237;an del cielo y se fragmentaban al impactar contra la superficie del mundo.</p><p>Durante generaciones se hab&#237;a repetido la misma explicaci&#243;n: eran las l&#225;grimas de los dioses antiguos. Sin embargo, incluso algunos de aquellos textos reconoc&#237;an que tal interpretaci&#243;n parec&#237;a apoyarse m&#225;s en creencias populares que en observaciones verificables.</p><p>Aemege dedic&#243; varios d&#237;as a comparar distintas descripciones del fen&#243;meno. Los testimonios coincid&#237;an en un punto: las l&#225;grimas siempre aparec&#237;an de forma repentina y dejaban tras de s&#237; fragmentos de un cristal desconocido.</p><p>Aquella coincidencia llam&#243; su atenci&#243;n.</p><p>D&#237;as despu&#233;s, el contacto de Aemege accedi&#243; finalmente a reunirse con &#233;l. El encuentro tuvo lugar en el propio Archivo de la ciudad. Chac&#243;n Ruby, emisario de guerra al servicio de la corte del rey y antiguo conocido del cronista, escuchaba con atenci&#243;n.</p><p>&#8212;Durante mi estancia en los Archivos de Nie, hall&#233; ciertas referencias que me llamaron la atenci&#243;n &#8212;explic&#243; Aemege&#8212;. Fragmentadas y dispersas entre documentos de distinta naturaleza, mas todas parecen apuntar a una antigua organizaci&#243;n dedicada a recopilar informaci&#243;n sobre sucesos que escapan a la comprensi&#243;n com&#250;n.</p><p>Chac&#243;n permaneci&#243; en silencio. Aemege continu&#243;:</p><p>&#8212;Las menciones son escasas. Los vac&#237;os de informaci&#243;n resultan demasiado significativos, tanto como los propios documentos conservados.</p><p>Aemege observ&#243; a su interlocutor y supo que hab&#237;a algo.</p><p>&#8212;&#191;Has o&#237;do hablar alguna vez de algo semejante?</p><p>Chac&#243;n tard&#243; unos instantes en responder:</p><p>&#8212;No de manera directa &#8212;admiti&#243; al fin&#8212;. Sin embargo, recuerdo que, en algunas conversaciones privadas de la corte, el mag&#237;ster Auron dej&#243; caer vagas referencias a antiguas investigaciones.</p><p>No ofreci&#243; m&#225;s detalles.</p><p>&#8212;&#191;Investigaciones sobre qu&#233;?</p><p>&#8212;Lo desconozco.</p><p>Aemege frunci&#243; el ce&#241;o.</p><p>&#8212;Entonces, &#191;existen registros oficiales?</p><p>Chac&#243;n neg&#243; con la cabeza.</p><p>&#8212;Jam&#225;s he visto documento alguno que confirme tales insinuaciones.</p><p>Ambos guardaron silencio un momento.</p><p>&#8212;Seguir&#233; buscando. Quiz&#225; a&#250;n queden documentos perdidos &#8212;afirm&#243; finalmente Aemege.</p><p>Chac&#243;n asinti&#243; antes de despedirse. Las palabras del cronista lo dejaron profundamente pensativo.</p><p>Unos d&#237;as m&#225;s tarde, durante una reuni&#243;n privada con dos de los nobles m&#225;s influyentes de Perky, comenz&#243; a relacionar ciertos acontecimientos que hasta entonces parec&#237;an inconexos.</p><p>En el transcurso de aquella conversaci&#243;n, uno de los nobles mencion&#243; que parte del conflicto actual con los territorios del este se remontaba a la ejecuci&#243;n p&#250;blica de varias casas nobles, acusadas de herej&#237;a a&#241;os atr&#225;s.</p><p>Aquella afirmaci&#243;n despert&#243; una sospecha inquietante.</p><p>Si aquellas casas hab&#237;an sido ejecutadas por herej&#237;a, &#191;qu&#233; creencias hab&#237;an defendido realmente?</p><p>Y m&#225;s importante a&#250;n: &#191;qu&#233; clase de conocimiento pose&#237;an para que el Imperio decidiera eliminarlas por completo?</p><p>Si las investigaciones mencionadas en los antiguos archivos estaban relacionadas con aquellos linajes, entonces era posible que el llamado &#171;Consejo Antiguo&#187; no hubiera desaparecido por casualidad.</p><p>Tal vez no hab&#237;a desaparecido por s&#237; mismo.</p><div><hr></div><p><strong>Aemege Pyece &#129718;</strong></p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Suscr&#237;bete y recibe tu correspondencia cada semana.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[¿Cuál es el origen del cielo?]]></title><description><![CDATA[D&#237;a 17, tercera luna, ciclo 610 d.U.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/cual-es-el-origen-del-mundo</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/cual-es-el-origen-del-mundo</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Fri, 06 Mar 2026 16:08:40 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/10305808-f0ba-4b29-951c-a8f52cfeb953_1376x768.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Fuente:</strong> P&#225;ginas del diario personal de Aemege (entrada original) </p><div><hr></div><p>He consagrado mi vida a buscar respuesta a una pregunta que un hombre sabio me hizo poco antes de abandonar este mundo: &#191;De d&#243;nde procede, en realidad, la vida?</p><p>Mis padres rend&#237;an culto a las estrellas, como hace la mayor&#237;a de los hombres y mujeres de este mundo. Siempre he pensado que creer en aquello que carece de explicaci&#243;n es la forma m&#225;s sencilla de dar nombre a lo que nuestra mente no alcanza a comprender. Mas hay algo en mi interior que reh&#250;sa aceptar tal respuesta.</p><p>Si en este mundo acontecen tantas cosas; si existen prodigios y fen&#243;menos que nadie alcanza a explicar, entonces alg&#250;n rastro debe de haber quedado en alguna parte. Datos. Registros. Vestigios de algo que se perdi&#243; con el paso de los siglos.</p><p>Las preguntas contin&#250;an siendo las mismas: &#191;Qu&#233; son las l&#225;grimas? &#191;De d&#243;nde proceden? &#191;Por qu&#233; nadie sabe qu&#233; ocurri&#243; antes de la Unificaci&#243;n del Imperio? &#191;D&#243;nde reposan los registros de aquellos siglos olvidados?</p><p>Resulta inquietante que un mundo capaz de alzar ciudades, ej&#233;rcitos y reinos enteros conserve tan escasa memoria de aquello que lo precede.</p><p>Antes de morir, aquel anciano me confi&#243; m&#225;s informaci&#243;n de la que jam&#225;s habr&#237;a esperado recibir. Habl&#243; durante largas horas. De documentos dispersos, de registros incompletos, de textos que nunca concordaban entre s&#237;. Dec&#237;a que los seres humanos somos lo bastante coherentes como para convencernos de cualquier mentira&#8230; y lo bastante simples como para abrazar cualquier creencia que alivie el peso de nuestras dudas.</p><p>Estas &#250;ltimas semanas he revisado diversos archivos en la ciudad de Nie. Entre ellos he hallado algunos documentos verdaderamente dignos de atenci&#243;n. Muchos de los registros mencionan fen&#243;menos que hoy ser&#237;an considerados simples rumores; lluvias de fuego en el cielo, hombres capaces de alterar aquello que, seg&#250;n todo conocimiento aceptado, deber&#237;a permanecer ajeno a cualquier cambio; fragmentos de cristal que ca&#237;an desde las estrellas.</p><p>En varios de esos textos aparec&#237;a una misma palabra repetida con inquietante insistencia: &#171;l&#225;grimas&#187;.</p><p>Seg&#250;n parece, existi&#243; una Orden, un grupo de hombres dedicados a hacerse las mismas preguntas que ahora me atormentan.</p><p>Mas los registros se contradicen. Algunos hablan de una organizaci&#243;n concreta. Otros sugieren que no eran sino grupos dispersos, reunidos en distintos lugares y en diferentes momentos de la historia.</p><p>Sea cual fuere la verdad, parece claro que no soy el primero en intentar comprender estas cosas.</p><p>Ma&#241;ana partir&#233; de regreso a Perky. All&#237; vive un hombre que, tal vez, muestre inter&#233;s por estas conclusiones. Un viejo soldado de la corte que presenci&#243; acontecimientos dif&#237;ciles de explicar durante la &#250;ltima campa&#241;a.</p><p>Si las piezas encajan como sospecho, quiz&#225; por fin podamos comenzar a reconstruir lo que en verdad aconteci&#243;.</p><div><hr></div><p><strong>Aemege Pyece &#129718;</strong></p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Suscr&#237;bete y recibe tu correspondencia cada semana.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Acta Fundacional del Consejo de Fortum.]]></title><description><![CDATA[D&#237;a 11, primera luna del ciclo 611 despu&#233;s de la Unificaci&#243;n.]]></description><link>https://www.universofortum.com/p/acta-fundacional-del-consejo</link><guid isPermaLink="false">https://www.universofortum.com/p/acta-fundacional-del-consejo</guid><dc:creator><![CDATA[Alberto M. G.]]></dc:creator><pubDate>Tue, 24 Feb 2026 19:15:43 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/0f2036b3-dd27-4831-8083-d5d557401ef3_2752x1536.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><strong>Fuente:</strong> Acta interna del Consejo (copia inicial).</p><div><hr></div><p>Tras reunir testimonios, manuscritos antiguos y observaciones procedentes de diversos territorios del mundo conocido, los firmantes de este documento acordamos la creaci&#243;n de una nueva instituci&#243;n dedicada al estudio y la salvaguarda de ciertos conocimientos cuya naturaleza no solo escapa a nuestra comprensi&#243;n, sino que, adem&#225;s, cuestiona lo que hasta ahora consider&#225;bamos inmutable.</p><p>Algunos de los registros examinados describen sucesos que, de manera aislada, podr&#237;an atribuirse a errores de interpretaci&#243;n o a meras invenciones. Sin embargo, al compararlos entre s&#237;, revelan una coherencia que no puede ignorarse. No son rumores, sino hechos irrefutables que llevan demasiado tiempo ocurriendo sin haber sido plenamente analizados. Diversas fuentes aluden a una antigua organizaci&#243;n que habr&#237;a desempe&#241;ado una funci&#243;n similar.</p><p>Buena parte de aquellos documentos se ha perdido, otros subsisten de manera fragmentaria o incompleta. Aun as&#237;, su sola existencia indica que generaciones anteriores ya intentaron esclarecer ciertos fen&#243;menos cuya presencia persiste en la actualidad.</p><p>Ante esta situaci&#243;n, estimamos imprescindible retomar esa tarea. Desde este momento, queda constituido el Consejo de Fortum.</p><p>Su finalidad ser&#225; reunir, resguardar y analizar aquellos sucesos que puedan arrojar luz sobre la naturaleza de dichas anomal&#237;as, as&#237; como definir, en la medida de lo posible, un marco com&#250;n que facilite su comprensi&#243;n.</p><p>Una parte de los registros quedar&#225; bajo custodia del Consejo; el resto se compartir&#225; en el Archivo con quienes deseen colaborar en esta misi&#243;n. El conocimiento se desvanece con facilidad; recuperarlo requiere tiempo, paciencia y determinaci&#243;n.</p><p>Si este documento ha llegado hasta ti, quiz&#225; te encuentres en posici&#243;n de ayudarnos a iluminar aquello que a&#250;n permanece oculto.</p><p>La investigaci&#243;n sigue en curso.</p><div><hr></div><p><strong>Firmantes del documento: </strong>Ydalgo Corle&#243;n, Chac&#243;n Ruby, Maelia Jorenth, Aemege Pyece, Jey Pyece, Mheriam Lawsonya, Hen&#233; Lawsonya,  Ferryson Balbyn, Marcus Balbyn, Jeyn Hanani, Styn Mahamou.</p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.universofortum.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Suscr&#237;bete y recibe tu correspondencia cada semana.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item></channel></rss>